La Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) cumple este 30 de julio 42 años desde su fundación en Puerto Madryn, en un contexto en el que la industria pesquera enfrenta nuevos desafíos vinculados a la competitividad, los costos productivos y la necesidad de fortalecer las condiciones para el desarrollo del sector.
La entidad nació en 1984, cuando un grupo de empresas pesqueras decidió conformar una representación institucional para acompañar el crecimiento de una actividad que comenzaba a consolidarse como uno de los principales motores económicos de la Patagonia.
En aquellos primeros años, la agenda del sector estuvo marcada por la necesidad de avanzar en infraestructura, servicios básicos, desarrollo portuario y un marco regulatorio que permitiera acompañar la expansión de la industria. Con el paso del tiempo, CAPIP amplió su rol y se convirtió en un actor de referencia dentro del ámbito pesquero nacional.
Actualmente, la cámara participa en debates relacionados con políticas públicas, administración de los recursos, sustentabilidad, investigación científica, infraestructura, relaciones laborales y desarrollo regional, promoviendo una visión basada en la pesca responsable y el trabajo conjunto entre los distintos sectores involucrados.
UN ESCENARIO DE NUEVOS DESAFÍOS
Desde la entidad señalan que la industria atraviesa una etapa compleja, marcada por el incremento de costos internos, la competencia internacional, la necesidad de incorporar tecnología y las exigencias de los mercados globales en materia ambiental y productiva.
El presidente de CAPIP, Agustín de la Fuente, sostuvo que la institución mantiene una agenda enfocada en mejorar la productividad y la competitividad del sector.
“Se continúa en un trabajo y con una agenda de productividad y competitividad. Gestionamos mejoras para toda la industria pesquera y los desafíos actuales que tiene el sector, atendiendo la cuestión productiva con una mirada siempre puesta en la sustentabilidad de los recursos pesqueros”, afirmó.
En ese marco, la entidad continúa planteando la necesidad de avanzar en medidas que permitan reducir la presión sobre la actividad exportadora, especialmente frente al impacto de los costos, la carga impositiva y las condiciones de competencia con otros mercados internacionales.
Desde CAPIP advierten que la competitividad de las plantas procesadoras y las flotas pesqueras resulta clave para sostener el empleo y las inversiones en ciudades vinculadas a la actividad, como Puerto Madryn, Rawson y Comodoro Rivadavia.
FORMACIÓN Y DESARROLLO DEL RECURSO HUMANO
Además de la agenda productiva, la cámara incorporó en los últimos años iniciativas vinculadas a la capacitación y la formación de trabajadores.
En ese sentido, De la Fuente destacó la implementación de acciones orientadas a fortalecer la educación dentro del sector. “Desde CAPIP también apostamos por la educación y la integración social del sector; está en marcha un plan de terminalidad educativa para marineros y se trabaja para que también sea una herramienta que llegue a los trabajadores de las plantas de procesamiento”, explicó.
La propuesta apunta a acompañar la profesionalización de la actividad y generar nuevas oportunidades para quienes forman parte de la cadena pesquera.
UNA MIRADA HACIA EL FUTURO
A 42 años de su creación, CAPIP continúa trabajando en la representación de una industria considerada estratégica para la Patagonia. La entidad sostiene que el futuro del sector estará marcado por la capacidad de adaptarse a un escenario internacional más exigente, con foco en la sustentabilidad, la innovación, el agregado de valor y la generación de empleo.
Desde la cámara remarcan que el desarrollo pesquero requiere una construcción conjunta entre empresas, trabajadores, organismos científicos y autoridades, manteniendo como eje el uso responsable de los recursos y la continuidad de una actividad clave para la región.
