El fiscal general Aldo Nizetich y la funcionaria de fiscalía Mariel Wild en representación de la fiscalía hicieron saber que el día mencionado cerca de las 21 M.D.D. se apersonó en el comercio aludido y ya en el interior extrajo un arma calibre 9 milímetros y procedió a cargarla para luego apuntar a la propietaria amenazando a las personas que allí se encontraban, que debido a lo ocurrido salieron al exterior y pusieron en conocimiento de lo que sucedía a personal policial. Mientras, el imputado apuntaba a la dueña y le reclamaba la entrega de dinero, a la vez que revisaba todo el lugar, momento en que llega una persona de civil y con arma reglamentaria, que tomó conocimiento por un familiar. Es así que tras darle la voz que se detenga y entregue el arma, logra reducirlo y aprehenderlo en forma inmediata. Se pudo verificar que afuera el maleante era esperado por otro individuo a bordo de una motocicleta, que al percatarse de la situación emprendió raudamente la fuga.
La calificación es por robo agravado por uso de arma de fuego en grado de tentativa y se expuso sobre los riesgos de fuga y entorpecimiento para pedir la prisión preventiva mientras dure la investigación.
Esto fue tenido en cuenta por el Juez Gustavo Castro que consideró los peligros de fuga y entorpecimiento, con la gravedad y características del hecho, expectativa de pena y posible influencia sobre presuntos testigos para imponerle la prisión preventiva por el término de seis meses, además de disponer la correspondiente apertura de investigación.
