Facundo Moyano se defendió en Tempraneros, por TN, tras el escándalo con su novia, Candela Arizaga, en Belgrano: “No hago ninguna autocrítica, volvería a hacer lo mismo”.
El dirigente estuvo detenido por el caso, luego fue liberado, y está imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género. Además tiene una restricción que le impide acercarse a Arizaga, con quien mantenía un vínculo amoroso desde enero de este año.
El exdiputado y líder del Sindicato único de trabajadores de los peajes y afines (SUTPA) aseguró que la influencer sufrió un “brote psicótico y un paro cardíaco”. “No vi que haya habido consumo de parte de ella”, señaló.
Moyano dijo en una entrevista con Mario Massaccesi: “No sé qué podría haber hecho que no hice, no siento que haya tenido algún tipo de responsabilidad en lo que pasó. Nunca me había pasado antes, no tengo ningún tipo de antecedente de esto, ni de consumo, ni de consumo problemático, ni de violencia de género, ni de privación ilegítima de la libertad. Estoy tranquilo con lo que pasó, siempre supe que tuve la verdad de mi lado”.
El exdiputado dijo que sintió que “varias veces corrió peligro” la vida de su novia: “Ella tuvo un brote psicótico, que duró 10 minutos como mínimo. Con anterioridad a eso pienso que ella tuvo un paro cardíaco y tuve que hacerle Reanimación Cardiopulmonar para reanimarla”.
El dirigente dijo: “Fue la primera comunicación que tuve con el portero: ‘Por favor, vengan, llamen a la policía, a la ambulancia, porque mi novia tuvo un paro cardíaco’, pero no puedo confirmarlo. Yo no tuve un paro cardíaco”.
El martes pasado a la madrugada la influencer de 23 años salió corriendo semidesnuda y en estado de conmoción de un edificio en Belgrano en el que estaba con el sindicalista, y pidió ayuda. Moyano dijo al respecto: “Lamentablemente pasó una situación atípica para mí, extrema, donde sentí en varias oportunidades que corría peligro la vida de ella”.
