El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, encabezó este lunes en el Centro de Convenciones de Buenos Aires el “Neuquén Day 2026”, un encuentro de negocios ante inversores, empresarios y diplomáticos. “Ya iniciamos la transformación de Neuquén”, afirmó, y usó el escenario para cuestionar cómo se reparte entre la Nación y las provincias las ganancias que genera la explotación hidrocarburífera.
El gobernador detalló que, de un barril de petróleo de exportación sin RIGI, el 60% corresponde a costos y ganancias de las empresas, mientras que el 40% restante se divide entre los Estados: Neuquén retiene el 13%, la Nación el 17% y el 10% restante se reparte entre el resto de las provincias por coparticipación. “Más del 2% le va a la provincia de Buenos Aires sin hacer absolutamente nada”, indicó.
Figueroa también se quejó de lo que definió como “menosprecio” hacia el trabajo neuquino: “Muchas veces vemos que desde Buenos Aires se termina viendo a Neuquén y nos dicen ‘bueno, les va bien porque tienen a Vaca Muerta’”, dijo. Y agregó: “Los que no entienden nada piensan que haciendo un pozo sale el gas y el petróleo. En Neuquén lo estamos produciendo de manera industrial”.
El gobernador defendió además el RIGI y pidió no repetir la historia de otras provincias hidrocarburíferas que, dijo, “se olvidaron” tras el fin del boom del petróleo y el gas.
Para respaldar su reclamo, citó cifras de inversión: aseguró que Neuquén es la provincia que más invierte en obra pública per cápita del país, con 1000 kilómetros de rutas nuevas y 100.000 metros cuadrados de escuelas construidas, entre otras obras. “Tenemos una ventana de tiempo y tenemos que acelerar para extraer todo nuestro gas y nuestro petróleo”, cerró, y llamó a no tratar el desarrollo de Vaca Muerta como “un desafío sectorial” sino “generacional”.
