El revisor de cuentas de la seccional Esquel del Sindicato de Trabajadores Viales del Chubut (SiTraViCh), Jairo Utrera, planteó una serie de cuestionamientos sobre el manejo de fondos de la organización y aseguró haber detectado transferencias hacia cuentas personales de integrantes de la comisión directiva.
Según explicó Utrera, antes de realizar la revisión de cuentas, durante una asamblea en la jefatura, un afiliado había advertido sobre el uso del salón del sindicato por parte de un grupo de folclore que dictaba clases. De acuerdo con el planteo realizado, los pagos por esa actividad se estarían transfiriendo a la cuenta personal del secretario adjunto.
“Desconocemos ese tema porque no hay un convenio firmado ni nada que uno pueda corroborar. Era de palabra”, señaló.
Posteriormente, durante la revisión de la documentación contable, Utrera afirmó que encontraron comprobantes de transferencias hacia una cuenta personal. Los documentos consignaban montos, pero no especificaban el motivo de las operaciones.
Ante esta situación, los revisores solicitaron explicaciones. Según relató Utrera, desde la conducción les manifestaron que las cuentas de la seccional habían sido bloqueadas cuando asumió la actual comisión directiva y que, ante la imposibilidad de recibir dinero en las cuentas institucionales, se habían utilizado cuentas personales como mecanismo para recaudar fondos y afrontar gastos.
Sin embargo, el revisor de cuentas sostuvo que las explicaciones recibidas no coincidían con lo que habían podido observar en la documentación. Por ese motivo, solicitaron una nota declaratoria firmada por los dirigentes en la que quedara constancia de que las cuentas sindicales efectivamente habían estado bloqueadas.
El reclamo por los 20 millones de pesos
Utrera también se refirió a otra observación vinculada con una suma cercana a los 20 millones de pesos y aclaró que el planteo realizado no implica acusar a ninguna persona de haber sustraído ese dinero.
“Lo que se está pidiendo es detalle de qué se compró con los 20 millones de pesos”, explicó.
El dirigente respondió así a declaraciones realizadas públicamente por el señor Hurtado, quien —según Utrera— manifestó que los revisores de cuentas lo estaban responsabilizando por el faltante o supuesto robo de esa suma.
“Nosotros lo pusimos en conocimiento de los compañeros y después de la comisión directiva”, indicó Utrera, y remarcó que no existe ningún acta ni informe de los revisores que sostenga que se hayan robado o que falten 20 millones de pesos.
El pedido, según explicó, apunta a contar con documentación que permita determinar el destino de esos fondos y conocer qué bienes o servicios fueron adquiridos con ese dinero.
