Autoridades nepalíes informaron este martes que el número de fallecidos a causa de la enorme avalancha de lodo ascendió a 1.010, mientras que 4.599 personas aún siguen desaparecidas.
Las inundaciones del pasado miércoles devastaron el valle del río Trishuli, en una región montañosa cercana a la frontera con China, tras una avalancha de barro provocada por un desprendimiento de tierra y el colapso de un glaciar.
En las tareas de búsqueda, rescate y asistencia trabajan 20.819 efectivos de seguridad, según informó el lunes la Autoridad Nacional de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres.
Más de 10.000 personas fueron rescatadas hasta ahora, entre ellas 252 extranjeros, indicó por su parte el portavoz del Secretario General de la ONU, Stéphane Dujarric, en conferencia de prensa desde Nueva York.

El gobierno nepalí declaró el estado de emergencia en 15 municipios, mientras que otras dos zonas fueron reconocidas oficialmente como afectadas.
En ese contexto, las rutas solo son transitables hasta Nuwakot y varios tramos de la ruta Prithvi están totalmente bloqueados. La electricidad se restableció en los distritos de Dhading y Nuwakot, mientras continúan los esfuerzos en Rasuwa, la zona más afectada.
