Horas antes del 25° aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, Nueva York rindió homenaje a las víctimas con un espectáculo inédito: 2977 drones —uno por cada vida perdida— surcaron el cielo nocturno y dibujaron a escala arquitectónica las Torres Gemelas sobre el puerto de Manhattan.
La instalación, titulada “2,977 Lights Over New York Harbor” (2977 luces sobre el puerto de Nueva York), fue visible desde distintos puntos de la ciudad, incluso desde Brooklyn, y combinó tecnología de vanguardia con un mensaje de memoria colectiva.
El show arrancó con una hélice en espiral y luego los drones se alinearon para reconstruir la silueta de los emblemáticos rascacielos.
El proyecto fue impulsado por la New York Foundation for the Arts y financiado íntegramente por donaciones privadas y aportes de organizaciones. La propuesta artística buscó ser una “constelación de vidas”, en palabras de sus creadores.
UN HOMENAJE PENSANDO EN LAS NUEVAS GENERACIONES
El diseño del tributo se desarrolló en diálogo con las comunidades más afectadas por la tragedia, entre ellas socorristas del la Policía y los Bomberos de Nueva York, además de la organización 9/11 Families United.
Addison Mehr, director creativo y productor ejecutivo del tributo, explicó: “Encendemos el número exacto para ser testigos y recordar cada vida individual”.
La obra con drones “es un regalo a la ciudad de Nueva York y a todas las personas cuyas vidas se vieron, y siguen viéndose, afectadas por el 11 de septiembre”, declaró Studio Drift, la companía a cargo de la organización del evento, en un posteo de Instagram.
Además de las 2.977 personas fallecidas en Estados Unidos el día de los atentados, más de 9.400 murieron posteriormente a causa de enfermedades relacionadas con la exposición a sustancias tóxicas, según el programa federal de seguimiento médico.
“No podríamos haber imaginado un uso más eficaz de la tecnología, ya que ahora es más importante que nunca crear el mejor futuro posible utilizando las nuevas herramientas de nuestro tiempo para no olvidar jamás el pasado”, agregaron desde Studio Drift al sitio especializado en arquitectura y diseño Dezeen.
Brenda Berkman, artista y exintegrante del cuerpo de bomberos, remarcó la importancia de transmitir el significado del 11-S a quienes no lo vivieron: “Veinticinco años después del 11-S, 100 millones de estadounidenses no tienen recuerdos propios de ese día. Espero que este nuevo tributo ayude a aportar perspectiva sobre el 11S a esa nueva generación”.
