El argentino, Franco Colapinto, hizo una gran carrera y escaló dos posiciones respecto al puesto desde donde había arrancado. Es la segunda vez que logra esa posición desde que está en la Fórmula 1.
El Gran Premio de Madrid tuvo su estreno oficial en la Fórmula 1 y coronó como gran ganador a Kimi Antonelli, el joven talento de Mercedes que lució impecable de principio a fin en el flamante trazado urbano español.
El italiano resistió los embates del Red Bull de Max Verstappen —quien finalizó segundo— y del McLaren de Lando Norris, encargado de completar el podio en la tercera colocación.
Con esta victoria categórica en la capital española, Antonelli dio un golpe de autoridad, estiró su ventaja en el liderazgo del torneo y dio un paso gigante hacia la corona.
En tanto, para los fanáticos argentinos, la cita en la capital española ratificó el gran momento de Franco Colapinto en la máxima categoría. El piloto albiceleste concretó una labor formidable a lo largo de todas las vueltas y cruzó la bandera a cuadros en el séptimo lugar, logrando un total de 27 puntos en el campeonato.
A diferencia de los pronósticos que anticipaban posibles interrupciones por tratarse de un circuito callejero exigente y de paredes estrechas, la competencia se desarrolló de manera sumamente fluida y sin mayores incidentes ni ingresos del auto de seguridad. Dicha estabilidad permitió a los líderes imprimir un ritmo frenético y sin margen para las sorpresas tácticas.
En ese escenario de velocidad pura y precisión, Colapinto mostró temple para mantener a raya a sus perseguidores y conservar un ritmo constante. Apoyado en la evolución de su coche y aprovechando el abandono previo de Lewis Hamilton por fallas mecánicas, el argentino se acomodó con solidez dentro del lote del top 10 durante la totalidad del desarrollo.
En cuanto al top 10, Charles Leclerc (Ferrari) fue cuarto, por delante del inglés George Russell (Mercedes) y del neozelandés Liam Lawson, que, por tercera vez seguida sustituyó en Red Bull al francés Isack Hadjar, que aún sigue lesionado en su muñeca.
