Como parte de las diversas acciones de promoción de la salud que promueve el Gobierno del Chubut, a través de la Secretaría de Salud, se realizó en Esquel una charla abierta a la comunidad para reforzar la prevención del Síndrome Urémico Hemolítico (SUH).
La iniciativa tuvo una convocatoria de alrededor de 50 personas, entre las que se encontraban Trabajadoras Comunitarias de Salud en Terreno y personal de jardines maternales.
La actividad, que se desarrolló en las instalaciones del Centro Cultural Melipal, fue organizada por el Departamento Zonal de Salud Ambiental, que depende de la Dirección Provincial de Salud Ambiental (Una Salud) de la cartera sanitaria chubutense, y contó con la colaboración del Servicio de Pediatría del Hospital Zonal de Esquel; el área de Bromatología de la Municipalidad de Esquel; y el Programa Nutriendo Chubut, del Ministerio de Educación provincial.
En tal sentido, referentes de esos organismos expusieron en la oportunidad sobre tres ejes de gran importancia: la situación de la casuística y epidemiología en la región cordillerana; el abordaje clínico de la enfermedad; y el control bromatológico de alimentos de consumo, enseñando pautas de higiene y manipulación segura.
Características de la enfermedad
El Síndrome Urémico Hemolítico es una enfermedad cuya tasa de incidencia aumenta durante el verano y que afecta especialmente a los niños menores de seis años, manifestándose a través de la insuficiencia renal, la anemia hemolítica y la disminución de plaquetas en sangre, pudiendo ocasionar daños graves en la salud de las personas.
Por lo general, su aparición se produce por una bacteria llamada “Escherichia coli”, que se encuentra en los intestinos de las vacas y otros animales de granja, y puede ingresar al organismo de las personas como consecuencia de la ingesta de carne mal cocida, o de otros alimentos que hayan estado en contacto con materia fecal, como la leche no pasteurizada, las verduras y frutas mal lavadas y las aguas contaminadas.
Bajar el nivel de riesgos y mejorar el nivel sanitario
Al respecto, el ingeniero en Alimentos, Daniel Perrone, del Departamento Zonal de Salud Ambiental, señaló que “desde provincia y desde el municipio creemos que es muy importante poder capacitar a la gente, porque muchas veces los errores que encontramos no son de mala fe sino de desconocimiento”.
“Cuando la gente entiende los riesgos, por lo general se baja el nivel de riesgo”, resaltó, agregando que “cuando baja el nivel de riesgo, mejoramos el nivel sanitario de la población en lo que tiene que ver con los alimentos, en este caso”.
A su vez, el veterinario Jorge Díaz, de la misma área de la cartera sanitaria provincial, explicó que el Síndrome Urémico Hemolítico “es una enfermedad que está englobada dentro de lo que son las enfermedades transmitidas por alimentos, así que tiene mucha relación con las buenas prácticas a la hora de elaborar o consumir alimentos, no solamente en la industria, sino en el nivel de los hogares”.
