El episodio tuvo lugar el pasado domingo 20 de septiembre, alrededor del mediodía, cuando la víctima fue abordada y amenazada de muerte en la vía pública. Al intentar resguardarse ingresando a un comercio, fue perseguida por dos de los agresores, quienes ingresaron con cuchillos y le tiraron constantes estocadas dirigidas al abdomen y al rostro. Un tercer involucrado sostuvo la puerta del establecimiento desde el exterior, portando también un arma blanca para impedir que el agredido pudiera escapar.
La víctima logró cubrirse detrás del mostrador y sufrió heridas defensivas en los brazos. El ataque no pasó a mayores gracias a que la propietaria del local logró salir y llamar a la policía. Los uniformados llegaron rápidamente. Antes de huir y refugiarse en un domicilio cercano —donde finalmente fueron detenidos horas más tarde—, los agresores dañaron las ruedas de la motocicleta del agredido.
FUNDAMENTOS DE LA FISCALÍA Y DECISIÓN JUDICIAL
Durante la audiencia de control de detención y apertura de investigación, el Ministerio Público Fiscal representado por la fiscal María Bottini y el procurador de fiscalía, Ismael Cerda, diferenció el nivel de participación de los investigados como autor, coautor y partícipe secundario de tentativa de homicidio.
La Fiscalía solicitó un mes de prisión preventiva al sostener la gravedad de lo ocurrido y el peligro de fuga ya que los imputados no cuentan con empleo estable, ni cargas familiares y existe una clara cercanía geográfica con la frontera con Chile. Por otra parte, expusieron el historial previo de violencia entre las partes y el riesgo de que interfieran con la víctima o con los testigos en una localidad pequeña.
En la audiencia, la víctima declaró sentir un temor constante por su vida debido a las reiteradas agresiones que viene sufriendo.
La defensa pública no cuestionó los hechos en esta audiencia y se opuso a que la medida se cumpla en comisaría, proponiendo domicilios en los que podrían cumplir el arresto.
El juez rechazó la solicitud de la defensa y dictó la prisión preventiva por 30 días para los tres imputados. El magistrado destacó que el registro fílmico del comercio es “ineludiblemente claro” respecto de la mecánica del ataque, valoró la vulnerabilidad de la víctima y concluyó que el arresto domiciliario resultaba insuficiente para garantizar la protección de los testigos y la sujeción de los imputados al proceso.
La Fiscalía solicitó que se fije audiencia en treinta días para analizar la necesidad de continuar con la prisión preventiva.
