Un grupo de delincuentes se hizo pasar por personal de salud, le hizo creer a una anciana que había sido seleccionada para recibir la primera dosis de la vacunación contra el coronavirus, la sedaron y le desvalijaron la casa.
Gloria Arévalo, de 78 años, recibió en su domicilio a una mujer y un hombre que hacía las veces de ayudante. Ambos vestían delantales azules, similares a los del personal de salud.
Según el testimonio de algunos de los familiares la anciana, que vive sola, ella desconfió de los dichos de la supuesta enfermera. Pero las ansias de vacunarse fueron más fuertes y los dejó pasar a su casa.
Allí, los delincuentes la convencieron de que había sido favorecida con la vacunación por un lote que había llegado de más a la ciudad. Pero, le dijeron, antes de recibir la vacuna, ella debía tomar un poco de agua. Y Gloria accedió.
A los pocos minutos, la damnificada comenzó a sentirse cansada y mareada. En ese momento, en lo que ya eran penumbras para la víctima, ingresó un hombre, que conversó con la supuesta enfermera. La dueña de casa perdió el conocimiento en ese momento.
“Le pusieron unas gotas para dormirla; usaron un somnífero muy fuerte porque empezó a marearse con rapidez, y la acostaron en la cama”, detalló uno de los familiares de la anciana, en charla con radio La Dos.
Las autoridades policiales se sorprendieron por la audacia de los ladrones, porque el atraco fue a plena luz del día y en una zona muy transitada, el centro de la ciudad.
