Con un tono mucho más personal e íntimo que en ocasiones previas, los organizadores de los Oscar llevaron a cabo una gala distribuida en cuatro locaciones, dos de ellas en Los Ángeles, una en París y otra en Londres; que estuvo marcada por un veloz ritmo y un importante cambio en el orden de las candidaturas.
La mayor de esas modificaciones ocurrió hacia el final del evento, cuando la antepenúltima terna presentada, que siempre correspondió a Mejor Actriz o a Mejor Actor, fue la de Mejor Película, obtenida por “Nomadland”, de la cineasta Chloé Zhao, quien a su vez se convirtió en la segunda mujer en recibir el galardón a Mejor Dirección en la historia.
Luego, de la mano de “Nomadland” llegó el turno para la brillante Frances McDormand, que obtuvo su tercer Oscar a Mejor Actriz por el nostálgico y dulce rol protagónico de la cinta, una verdadera demostración de lo mejor de su destreza.
Por su parte, el premio a Mejor Actor fue recibido por Anthony Hopkins, que a sus 83 años obtuvo por segunda vez ese reconocimiento por su magnífico papel en la película “El padre”, dirigida por el francés Florian Zeller.
