En el estadio Romelio Martínez de Barranquilla, Junior y River Plate igualaron 1-1 por el Grupo D de la Copa Libertadores.
El duelo se dio en medio de un clima especial, dado que en los alrededores del escenario se registran incidentes, a raíz de la convulsión social que vive Colombia en las últimas semanas, al punto que el cotejo tuvo que suspenderse unos instantes a los 23 minutos del primer tiempo porque los futbolistas se vieron afectados por los gases lacrimógenos.
River fue ampliamente superado durante los primeros 45 minutos, pero a partir del complemento, el conjunto argentino dominó el encuentro y llegó al empate en tiempo de descuento tras un córner preciso del lateral izquierdo Fabricio Angileri y un cabezazo certero de Paulo Díaz.
Miguel Borja abrió el marcador en el primer tiempo, en el que el local fue mucho más. pero la muñeca del DT visitante consiguió revertir la imagen del Millonario, que empató en el epílogo gracias a un cabezazo de Paulo Díaz.
Disconforme con lo presentado en los primeros 45 minutos, Gallardo intentó reconstruir el mediocampo del que prescindió. Así, hizo ingresar a Palavecino y Carrascal (dos hombres de elaboración y armado) por Vigo y Álvarez. Al mismo tiempo, pasó a un esquema de cuatro defensores.
Así, al menos, River reconstruyó su imagen. Y terminó capturando un punto sobre el final, con el córner de Angileri y el cabezazo perfecto de Paulo Díaz. El Millonario salvó el invicto y quedó segundo en la zona, con seis puntos, dos menos que el líder Fluminense y tres más que su rival de hoy, que podía haberlo dejado tercero si sostenía la victoria.
