“La Conmebol informa que en atención a las circunstancias presentes ha resuelto suspender la organización de la Copa América en Argentina. La Conmebol analiza la oferta de otros países que mostraron interés en albergar el torneo continental”, indicó el texto publicado por el máximo ente del fútbol sudamericano en sus canales oficiales de comunicación.
Una vez caídas entonces las sedes de Argentina y Colombia, que iban a compartir la organización del certamen ya en junio del año pasado, cuando el torneo fue suspendido también por la pandemia de coronavirus, surgieron en las últimas horas Chile y los Estados Unidos ofreciéndose para tomar la posta, con el agregado de que además podían garantizar la presencia de público en los estadios.
El ministro De Pedro, indicó esta noche que estuvo reunido con el presidente Alberto Fernández para analizar “la situación sanitaria de ciertas jurisdicciones del país”, y como conclusión de esa conversación observaron como “muy difícil la realización de la Copa América en Argentina”.
Inclusive hoy mismo la Conmebol anunció que mañana se iba a inspeccionar el estadio Ciudad de La Plata para convertirlo en una sede más de la competencia para la que ya estaban designados los de River Plate (hizo muchas reformas para este certamen); Malvinas Argentinas, de Mendoza; Mario Alberto Kempes, de Córdoba y el Único.
