La iniciativa presentada esta semana, que busca incorporar dicho plazo a la ley de Protección a las víctimas de violencia familiar, apunta a “dar vuelta el argumento” ya que en la actualidad quien abandona la vivienda es la mujer y no el agresor, explicó Oehrens, según informó un comunicado de la Legislatura provincial.
Asimismo, la funcionaria municipal argumentó que los plazos vigentes “son demasiado laxos” por lo que se debe avanzar en la celeridad de los mismos, y señaló que las mujeres que sufren de violencia familiar en sus hogares suelen refugiarse en la casa de algún familiar o “quedan a la deriva”, a la espera de poder ser alojadas en algún espacio institucional como un refugio para mujeres víctimas de violencia.
“Estos espacios son importantes y deberán seguir existiendo mientras se trabaja para lograr una sociedad libre de violencia hacia las mujeres. Pero lo cierto es que solo deberían ser utilizados en situaciones especialísimas, nunca cuando la mujer que sufre la situación de violencia tiene un hogar”, sostuvo Oehrens.
Además, la subsecretaria de las Mujeres presentó una iniciativa para prohibir la portación armas de dotación a agentes policiales y penitenciarios que hayan sido denunciados por violencia intrafamiliar o de género.
El proyecto indica que, cuando exista una denuncia por violencia de género o intrafamiliar, el agente deberá retirar el arma al ingresar a la jornada de servicio y devolverla al finalizarla.
Oehrens manifestó que ambas propuestas constituyen mecanismos para resguardar la seguridad de las mujeres y señaló que “las estadísticas indican que, en el país, una mujer muere por motivos de género cada 30 horas”.
