El país, de 50 millones de habitantes, recibe de lleno el golpe de una tercera ola que comenzó en abril a partir de lo que los expertos llaman “cansancio pandémico”, en una población empobrecida por la crisis que instaló el virus.
Expertos dicen que la situación se agravó con el relajamiento de las normas de autocuidado y la reapertura decretada por el Gobierno para mitigar el descalabro de la economía.
Hoy, tras casi 60 días de protestas multitudinarias contra el Gobierno del conservador Iván Duque, los contagios y muertes reportados a diario duplican las cifras de comienzos de abril.
“Más de 10.000 muertes se hubieran prevenido si no hubiéramos tenido aglomeraciones en las últimas 6 o 7 semanas”, aseguró el mandatario en una declaración pública, informó la agencia de noticias AFP.
El Ministerio de Salud dijo anoche en su reporte diario que el país registró 648 muertes, que incluyen los de la jornada y las más recientes.
Así, Colombia es el cuarto país con más fallecidos por millón de habitantes en América Latina y el Caribe, y el sexto en contagios.
