El grupo farmacéutico nipón Takeda, que importa y distribuye en el país este inoculante, declaró en un comunicado haber recibido “informes de varios centros de vacunación, según los cuales se descubrieron cuerpos extraños” en frascos sellados.
“Tras consultar con el Ministerio de Salud, decidimos suspender el uso” de todas las vacunas de tres lotes, es decir 1,63 millones de dosis en total, agregó el grupo, informó la agencia de noticias AFP.
Las impurezas de detectaron en 39 viales en ocho centros de vacunación en Japón fabricados por la empresa española ROVI, según la cadena de la televisión pública NHK.
Los frascos pertenecían a uno solo de los tres lotes señalados, pero los otros dos también fueron retirados por precaución, explicó hoy el vocero del Gobierno, Katsunobu Kato.
En conferencia de prensa, el vocero aseguró que “nada indica” que las dosis con anomalías fueron administradas.
Por su parte, el Ministerio de Salud español estimó hoy que los únicos lotes de la vacuna de Moderna que contenían impurezas son los que Japón retiró.
“Todos los datos disponibles indican que no habría otros lotes afectados”, explicó la cartera sanitaria en un comunicado transmitido a la AFP.
La vacuna con impurezas, añadió la cartera de Salud de España, “no se ha distribuido a ningún otro país”
