El principio de acuerdo entre el Gobierno de Chubut y los bonistas internacionales que compraron títulos del BOCACE por 650 millones de dólares no generó el impacto positivo que tenía previsto la administración de Mariano Arcioni, principalmente porque se esperaban quita de interés de capital e intereses y reducción de intereses.
“Cuando se dice ‘dejen de pagar’, es algo que no se puede. Porque hay alguien que firmó que no se puede dejar de pagar al tomarse las regalías. El inversor lo que pide es que se mantengan las mismas condiciones. Por ejemplo, la tasa de 7,75%. Eso no se pudo negociar”, reconoció Antonena en diálogo con Radio Chubut.
El ministro aclaró que Chubut “nunca dejó de pagar” y lo atribuyó a que “la estructura que firmó en 2016 impide que se pueda dejar de pagar. Este es el punto crítico”.
Resalto que Chubut “es la primera provincia que salió con esta posibilidad y que será una mejoría y un alivio. El mandato que nos dio la Legislatura es poder lograr un alivio en el tiempo y mejoras en estas cuotas”.
Antonena explicó que “hemos tenido un principio de acuerdo con la mayoría de los bonistas del instrumento del 2016” y volvió a insistir que el acuerdo en 2016 “era una estructura tan leonina que se hacía difícil esta tarea. Es un paso muy importante para la provincia. El principio de acuerdo se logró con más el 51% de los bonistas”.
