Desde el Ministerio de Trabajo de Nación indicaron que aún no se han determinado protocolos específicos para el sector, pero preocupa que el alojamiento de los trabajadores se encuentre en condiciones.
En Chubut, según indica Télam, “se demandan cada año alrededor de 500 trabajadores golondrina” (en su mayoría, del norte argentino) para la cosecha de cerezas, aunque el número se reducirá este año por dos factores: La pandemia y una helada tardía que hizo perder gran parte de la producción en la zona de Sarmiento”.
El Ministerio de Trabajo y la Jefatura de Gabinete trabajaron en esta normativa para que quienes “empleen a trabajadores y trabajadoras temporarios, cíclicos o estacionales y permanentes discontinuos, migrantes o no migrantes” comuniquen a la cartera laboral distintos datos, entre ellos ciudad y provincia de origen, período en el que se llevarán a cabo las prestaciones y localización del establecimiento en que prestarán tareas de los trabajadores contratados en esas condiciones.
En la provincia de Neuquén que conduce Omar Gutiérrez, por su parte, ingresan en temporada de cosecha entre 8.000 y 10.000 trabajadores procedentes de distintas provincias del país.
Otro sector que demanda la llegada de trabajadores extraprovinciales es la zafra de lana, que se desarrolla desde hace un par de meses y concluye en diciembre, donde participan 9 empresas de esquila (o comparsas, como se las llamaba antiguamente) sobre un total de 47 que llegan de otras provincias.
Según estadísticas oficiales, son alrededor de 300 esquiladores de provincias como Santa Cruz y Río Negro.
