El hombre se había internado unos 400 metros en el mar y arrastrado por el fuerte oleaje reinante se quedó sin fuerzas para poder regresar a la orilla. Eran cerca de las 4 de la tarde local en Ciutat Jardí. El mar estaba revuelto y el bañista no podía salir. Empezó a quedarse sin fuerzas y corría serio peligro de ahogarse.
Los dos jóvenes, y sus familias, caminaban por la costanera y se percataron de la situación. Javier Moraga, el joven trelewense observó el hombre que pedía auxilio y sin dudar se quitó la remera y se internó en el mar.
Tras él hizo lo mismo su amigo Petit. Llegaron a su rescate, lo tomaron de los brazos y juntos pudieron salir de la fuerte corriente para ponerse a salvo y llegar a la orilla.
Varias personas, que se detuvieron a observar la situación, alertaron a los servicios de emergencia una dotación de la Unitat d’Intervenció Immediata (UII) de la Policía local de Palma acudió al lugar. Los agentes comprobaron que las condiciones eran muy adversas y que los tres hombres corrían peligro, por lo que solicitaron refuerzos para rescatarlos. Sin embargo, finalmente todos consiguieron salir del mar sanos y salvos y no precisaron asistencia médica, añadieron las mismas fuentes.
