Portugal se convirtió en el primer país en prohibir que los jefes llamen y manden mensajes a los empleados fuera del horario de trabajo. La medida surgió de un conjunto de leyes destinadas a promover el equilibrio entre el trabajo y la vida privada, y atraer “nómadas digitales” de todo el mundo.
Las nuevas normas aprobadas por el parlamento de la nación europea son una respuesta a la explosión del home office, provocado por las cuarentenas dispuestas en todo el mundo para contener los efectos de la pandemia de coronavirus.
Según la normativa, los empresarios podrían recibir multas y sanciones por contactar a los empleados fuera del horario de oficina. Será extensiva a todos los trabajadores, tanto los que realizan trabajo remoto o presencial. Solo se permiten excepciones por situaciones imprevistas o urgentes, según informó Jornal de Negocios.
