A lo largo del juego, el moscovita recibió atención médica fuera de la cancha por una molestia en la parte superior de la pierna derecha, aunque le resultó importancia y aseguró que no le impedirá jugar el miércoles próximo ante el canadiense Felix Auger-Aliassime (9º).
“El partido fue muy duro, ¡un infierno!. Ha sido largo, pero, aunque haya tenido dolores, tomando un analgésico podré jugar el siguiente”, tranquilizó el último ganador del Abierto de Estados Unidos.
Medvedev, finalista el año pasado en Melbourne, quedó como máximo favorito del torneo después de la deportación del número 1 del mundo y vigente campeón, el serbio Novak Djokovic.
El ruso se topará en cuartos de final ante Auger-Aliassime, a quien le ganó los tres partidos que registran en el circuito profesional, uno de ellos este mismo año en las semifinales de la ATP Cup en Australia.
También lo derrotó en el Masters 1000 de Montreal 2018 y en las semifinales del US Open del año pasado.
