El presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, se reunió este domingo con el bloque de diputados del Frente de Todos y fue claro: se respetan todas las posiciones pero va a trabajar para conseguir la mayor cantidad de votos posible para aprobar de manera holgada el proyecto de ley de acuerdo con el Fondo Monetario.
En esa línea, el titular del Frente Renovador y una de las tres patas que conforman el Frente de Todos definió un encuentro para mañana con los líderes de los bloques con conforman Juntos por el Cambio para establecer una línea de diálogo que permita acercar a las partes.
Juntos por el Cambio pareciera tener definido apoyar sólo una parte del proyecto de ley, que es el artículo por el cual el Ejecutivo pide autorización al Congreso para tomar deuda con el FMI. Sin embargo, se opone al segundo artículo en donde el Ejecutivo pide aprobar los memorándum de entendimiento, la hoja de ruta que la Argentina se compromete a cumplir para poder establecer este nuevo acuerdo.

El problema que se suscita es que el ministro de Economía, Martín Guzmán, y el Ejecutivo nacional, entienden que no se puede escindir el artículo segundo del primero y que no es una votación a libro abierto en donde los legisladores pueden modificar en el recinto la letra del acuerdo sino que es a libro cerrado. “Es una votación por sí o por no y listo”, explica una fuente del Ministerio de Economía.
La decisión de que se trate de esa manera, a libro cerrado, es también un pedido del FMI que quiere el mayor apoyo político posible. “El préstamo y el programa económico son lo mismo, no se puede una cosa sin la otra. El Fondo presta pero pone condicionamientos, puede ser que no estemos de acuerdo, pero no se puede cambiar, viene todo junto”, señaló a Infobae un legislador del oficialismo.
Lo que intentará hacer Massa con las autoridades de Juntos por el Cambio es avanzar en una línea intermedia, pero siempre apuntando a la idea de que la deuda viene con el programa.
Mañana también estarán en el Congreso de la Nación la cúpula de la CGT y representantes de las Cámaras empresariales, dos sectores que están pidiendo que se apruebe el proyecto que envió el Ejecutivo para poder avanzar en la finalización del acuerdo.
