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Titulares

El suboficial que apareció muerto en Olavarría había comenzado su laborar militar en Chubut y un hijo de su expareja también denunció maltrato en Río Mayo

Se trata de Martín Orellana, quien en febrero había sido denunciado penalmente por torturar y matar a un perro en la localidad de Olavarría. El cuerpo del suboficial apareció colgado de un árbol. Su faceta militar la inició en Río Mayo, provincia del Chubut.

Una imagen de Orellana arrastrando a “Malevo”, un perro que vivía en el cuartel donde él cumplía funciones, se viralizó en febrero pasado y eso causó la presentación de una denuncia penal.

El suboficial principal Antonio Martín Orellana, de 48 años, estaba empleado desde hacía ya ocho años por la Contaduría General del Ejército Argentino y cumplía funciones en el Escuadrón de Ingenieros Blindado 1 en la Guarnición Militar de la ciudad de Olavarría.

En febrero había sido denunciado por un brutal episodio de maltrato animal y este domingo, tras ser intensamente buscado durante dos días, fue encontrado muerto en un parque de esa ciudad del centro de la provincia de Buenos Aires.

Orellana -que empezó su labor militar en la localidad de Río Mayo, al sur de la provincia de Chubut y sólo registra un empleo blanco previo al Ejército en una empresa de seguridad privada- estaba ahorcado.

De acuerdo a una publicación de Infobae, cerca de las 9:30 del domingo, una familia que paseaba por el Parque Helios Eseverri, ubicado en la intersección de las calles Vicente López y Juan XXIII, fue la que advirtió la presencia del cadáver en un árbol del lugar y dio aviso al 911.

Tras el arribo del personal de Control Urbano, una ambulancia del SAME, el Comando de Patrullas de Olavarría y el personal de la UFI N° 7 de Olavarría, familiares del hombre confirmaron que se trataba de él.

Si bien todos los indicios del hallazgo del cuerpo apuntan a que se trataría de un suicidio, el fiscal Christian Urlezaga ordenó la realización de la autopsia correspondiente para confirmarlo oficialmente.

El rostro y el nombre del suboficial habían circulado ya bastante por esa ciudad del interior bonaerense. En febrero pasado, Orellana había sido denunciado penalmente por maltrato animal, luego de que se conocieran imágenes de él torturando hasta la muerte a “Malevo”, un perro que vivía dentro del predio del Regimiento de Caballería Tanques 2 de Olavarría, donde él cumplía funciones.

El hecho motivó la indignación de vecinos y asociaciones protectoras de animales locales, que organizaron una serie de manifestaciones en reclamo de justicia por el animal y el apartamiento del hombre de su cargo frente a la guarnición del Ejército Argentino en Olavarría.

EL HIJASTRO DENUNCIÓ MALTRATO FÍSICO Y PSICOLÓGICO EN RÍO MAYO

La viralización del caso, el rostro de Orellana y algunos de sus datos personales -como su dirección y su número de teléfono- motivaron un duro repudio hacia el suboficial, que fue acusado en redes sociales de otras conductas inapropiadas y supuestos episodios de violencia con su entorno laboral y familiar.

“Este señor es mi ex padrastro. No hace falta hablar de lo basura que es cómo persona, me maltrató a mí desde mis 6/7 años cuando viví con él en Río Mayo, tanto física como psicológicamente”, escribió en su cuenta de Instagram J., hijo de una ex pareja del suboficial, que compartió en varios comentarios presuntas agresiones sufridas en manos del militar.

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