Metadata te muestra en este informe las ganancias de los tenedores de deuda de Chubut por la colocación del BOCADE en 2016.
Las colocaciones de deuda internacionales o, incluso, en el mercado doméstico, puede ser buenas, regulares o malas, pero hay un elemento inquebrantable e inmodificable: Los tenedores de deuda, bonistas y fondos de inversión que prestan y compran la deuda que emiten los gobiernos o empresas, siempre salen ganando.
Y es lógico. Nadie presta plata y después de unos años cobra lo mismo o menos.
En el tablero de ajedrez se analiza la situación de la Provincia o la empresa, el plazo de pago, la garantía que se somete para garantizar los desembolsos y el contexto del mercado a nivel local y mundial, entre otras tantas cosas que se ponen arriba de la mesa.
Pero con todas estas variables, los bancos y fondos que compran la deuda nunca pierden.
En el caso puntual de Chubut, la última colocación que realizó en mercados internacionales fue en 2016, cuando emitió el BOCADE por u$s 650 millones para cancelar deuda de la gestión anterior y para realizar un plan ambicioso de obra pública con resultados exiguos en torno a los objetivos a los que apuntaba.
Por los 650 millones de dólares, Chubut terminaría devolviendo poco más de u$s 1.000: Amortización por lo que recibió, es decir, u$s 650 millones y u$s 359 millones en concepto de intereses.
De esta manera, los tenedores de la deuda de Chubut se repartirían un paquete de 359.000.000 de dólares en 10 años, periodo que duraba la colocación del BOCADE (2016-2026).
Pero los bonistas vieron una nueva oportunidad frente a la crisis económica y financiera de Chubut: Se relamían frente a la posibilidad de que Chubut no pueda afrontar las obligaciones de pago y de esta manera abra un nuevo camino para reestructurar la deuda.
Y así ocurrió. Con garantías inobjetables e inigualables como las regalías petroleras, los fondos y grupos de inversión se sentaron a escuchar desde una posición de absoluta comodidad las opciones que planteaba Chubut.
Después de escuchar y rechazar varias ofertas, terminaron aceptando la propuesta de extender los vencimientos solo por cuatro años y embolsar en ese periodo una diferencia de 91 millones de dólares.
De esta manera, en 14 años (2016-2030) solo por prestarle plata o comprar la deuda de Chubut se repartirán una caja de 450 millones de dólares, un equivalente al 69,2% del total de fondos que recibió la Provincia.
LA GANANCIA, AÑO POR AÑO
En la colocación original de 2016, los tenedores de deuda iban a embolsar 359 millones de dólares.
En 2017 embolsaron 56 millones de dólares en intereses, debido a los u$s 14 millones cada tres meses que abonó la provincia del Chubut por este concepto.
En 2018, la cifra fue similar: 14 millones de dólares cada 90 días, totalizando u$s 56 millones anuales por intereses de la deuda.
En 2019 el pago por intereses bajó a u$s 50.375.000 divido en cuatro desembolsos de u$s 12.593.750 cada uno.
En este año, el gobierno provincial pagó al igual que en 2019 un total de u$s 50.375.000
Para 2021 tenía proyectado compromisos anuales por intereses del BOCADE por un monto de 45,1 millones de dólares, mientras que en 2022 los bonistas embolsarían u$s 36.700.000.
En 2023 la provincia del Chubut pagaría intereses anuales por u$s 28.300.000, en 2024 el monto bajaba a u$s 19.900.000, en 2025 la cifra era u$s 11.500.000 y finalmente en 2026 los fondos de inversión se repartirían u$s 3.100.000.
El costo por reestructurar la deuda será de 91 millones de dólares extra que se repartirán los tenedores de deuda de la provincia de Chubut, capitalizando un total por los 14 años de 450 millones de dólares.
