La Compañía General de Combustibles (CGC) está redescubriendo el petróleo y el gas de la zona sur de Santa Cruz. Es una región que pertenece geológicamente a la Cuenca Austral, con una gran historia offshore, pero que del lado continental también cuenta con potencial. Así lo viene demostrando con los desarrollos en tight gas, un tipo de roca que precisa de técnicas como el fracking, y que viene dándole buenos resultados.
La compañía de Corporación América, de la familia Eurnekian, hizo públicos los descubrimientos en las arenas compactas en 2018. El pozo que les dio las señales fue El Puma x-3 en Campo Indio Este-El Cerrito. Las primeras tareas se remontan al 2006 de parte de Petrobras, pero abandonó la exploración por considerarlo infructuosos. Luego, vinieron las peleas con el gobierno de Daniel Peralta y el abandono de la brasileña del territorio santacruceño.
Pero una vez a cargo de CGC, las cosas dieron un giro. En el pozo mencionado, de 1.960 metros de profundidad, hubo manifestaciones de gas en las formaciones Magallanes y Anita. La empresa pasó de producir casi 40 mil metros cúbicos por día en 2009 a tener un volumen de 5 millones de metros cúbicos al cierre de 2020. CGC produce el 66% del gas de la zona sur de Santa Cruz.
Las exportaciones de gas y algo de petróleo fueron un alivio en 2020 para la petrolera, que ahora se encuentra con un excedente de producción. Es así que construyó un yacimiento de almacenaje subterráneo, a 1.500 metros de profundidad y en la formación Springhill. Allí, la empresa puede inyectar un millón de metros cúbicos por día de gas, no reducir significativamente la producción en el verano y utilizar ese gas cuando la demanda lo requiera.
“En CGC buscamos promover una cultura innovadora, dando siempre lugar a nuevos proyectos como Sur Río Chico, que generen valor a través de la creatividad y el impacto social positivo”, manifestó Hugo Eurnekian, CEO de CGC, cuando el año pasado sacaron por primera vez gas y demostrando que el proyecto era exitoso.
Ahora, la empresa de los Eurnekian va por una formación shale que está en el sur de Santa Cruz. Se trata de Palermo Aike, que tendría recursos similares a los de Vaca Muerta, aunque en menor cantidad. El pozo exploratorio será vertical empezará a estudiar la zona, sacando las primeras coronas y muestras para analizar.
La perforación de este primer pozo hacia la roca madre se dirigiría a unos 2200 a 2900 metros para analizar el shale, en una zona que fue seleccionada por contar con un muy buen espesor.

