En enero-junio se destacaron las subas en los montos emitidos de Obligaciones Negociables (116%) y en los cheques de pago diferido negociados (60%), que participaron con 66% y 23%, respectivamente, sobre el total del financiamiento acumulado.
Durante junio el financiamiento total ascendió a $ 86.979 millones y las ON representaron el 50%, ya que se emitieron 23 obligaciones por $ 43.708 millones.
De estas últimas, siete correspondieron a empresas que por primera vez emiten el instrumento en el mercado, si bien una de ellas (Morixe) tiene acciones en oferta pública.
En junio, además, se colocó el primer fondo común de inversión para Vivienda Social: el FCIC Pellegrini I (Fondo de Inversión Cerrado Inmobiliario) por $2.033 millones.
En cuanto al financiamiento a Pymes en el mercado de capitales, principalmente a través de cheques de pago diferido y pagarés, representó un 22,1% del total en el primer semestre, frente a una proporción de 21,9 % durante 2020.
Según la Comisión de Valores, “la razón por la cual el cheque es la principal herramienta que usan las Pymes en el mercado de capitales puede encontrarse en dos factores: el acceso sencillo a la operación (más aun desde el surgimiento de los Echeq), y la existencia de un aval que hace que el inversor no mire el riesgo de la Pyme sino la calidad de la garantía”.
Esto se potencia con la presencia en el mercado de inversores que se enfocan en este tipo de instrumentos, como los 39 FCI Pyme que regula la CNV.
Esos fondos administran un patrimonio 27,3% más elevado que un año atrás, de $ 100.928 millones, lo cual representa el 4% de la industria de los fondos comunes, concluyó el informe.
Fuente: Télam
