La renegociación con los tenedores de deuda internacional logró oxigenar, aliviar y frenar la fuga de fondos de las arcas provinciales, al menos en la gestión de Mariano Arcioni.
Con la restructuración de la deuda de Chubut hubo ganadores y perdedores. La gestión actual de Arcioni se sacó un problema de encima y se ahorrará hasta diciembre de 2023 casi 170 millones de dólares. Sin dudas, es el gran ganador económica y políticamente hablando.
El “crash” en las finanzas de la Provincia por malas administraciones y variables exógenas como la del precio del barril de petróleo y la pandemia, obligaron al Gobierno de Mariano Arcioni a renegociar la deuda para evitar un eventual default.
A partir de esto, el ministro de Economía, Oscar Antonena, tejió una ingeniería que permita desinflar los compromisos de pago de la gestión provincial actual y “tirarle” el problema a los próximos gobiernos de Chubut.
Esta aseveración no se trata de una mera opinión, por el contrario, son datos constatados a partir de cómo quedará el mapa de obligaciones del Estado Provincial desde 2021 hasta 2030, año en el que finalizan los desembolsos del BOCADE.
Pero ¿Cómo quedará el mapa de obligaciones de deuda a partir del 2024?
Las próximas dos gestiones provinciales de 2023-2027 y 2027-2031 – como ya le hemos expuesto en Metadata en diversos informes económicos – tendrán mayor presión a la hora de desembolsar trimestralmente los compromisos de deuda contraídos con bonistas.
Para ser más precisos, sin la reestructuración de la deuda, el próximo gobernador de Chubut que asuma en diciembre de 2023 tendría que pagar durante su gestión u$s 332.549.115, pero con la renegociación que extendió los plazos, terminará abonando en sus cuatro años u$s 490.315.000.
De esta manera, el próximo administrador de la provincia del Chubut, se encontrará con compromisos de u$s 157.765.885 más altos de lo previsto por la renegociación de la deuda.
Pero la extensión del plazo no solo involucrará a la próxima gestión de 2023-2027, sino también a la siguiente que se desenvolverá entre 2027 y 2031.
En este contexto, para el Gobierno que asuma en diciembre de 2027, toda la deuda que afrontará será “nueva”, debido a que, sin la reestructuración de la deuda, el BOCADE terminaba de pagarse en 2026.
El gobernador que llegue a Fontana 50 a fines de 2027 se encontrará con compromisos de deuda por el BOCADE hasta el 2030 por 112,4 millones de dólares.
De esta manera, el flujo de divisas extra que pagarán los dos próximos gobernadores de Chubut por la renegociación de la deuda será de u$s 270.165.885.
Dicho de otra manera, entre los dos próximos gobiernos terminarán pagando u$s 602.729.000 tras el acuerdo con los bonistas, mientras que sin el acuerdo debían pagar u$s 332.549.115.
| Año | Con renegociación | Sin renegociación | Diferencia |
| 2024 | u$s 133.842.000 | u$s 128.273.500 | u$s + 5.568.500 |
| 2025 | u$s 126.381.000 | u$s 119.877.660 | u$s + 6.503.340 |
| 2026 | u$s 118.824.000 | u$s 84.397.955 | u$s + 34.426.045 |
| 2027 | u$s 111.268.000 | u$s 0 | u$s + 111.268.000 |
| 2028 | u$s 97.369.000 | u$s 0 | u$s + 97.369.000 |
| 2029 | u$s 10.318.000 | u$s 0 | u$s + 10.318.000 |
| 2030 | u$s 4.727.000 | u$s 0 | u$s + 4.727.000 |
| Total | u$s 866.692.000 | u$s 767.764.655 | u$s + 98.927.345 |
