“No estamos condenados a la desigualdad que hoy vivimos, lo podemos revertir y eso depende de nosotros”, advirtió el Presidente al encabezar una nueva reunión del Gabinete Federal que se realizó en la ciudad tucumana de Monteros, donde agregó: “Tenemos una gran oportunidad, la Argentina está creciendo a pasos acelerados, ha crecido mucho más de lo que todos preveían”.
Acompañado por funcionarios nacionales y gobernadores, el Jefe de Estado dijo además que luego de “tanto dolor” producido por la pandemia de coronavirus es necesario “reflexionar” para “construir otro mundo, otra Argentina” ya que “no tiene sentido volver a reconstruir la injusticia” del pasado.
Respecto del federalismo, dijo que es necesario construir un “desarrollo integral” de la Argentina, para convertirla en un país “más justo, con más equilibrio”.
En el marco del encuentro ministerial federal, Fernández volvió a insistir sobre la necesidad de dotar de potencia a las provincias que están por fuera del centro productivo agrario: “No es posible que un chico que viva en el norte piense que puede encontrar mejor suerte en los suburbios de Córdoba, Rosario y Buenos Aires”, dijo.
El Primer Mandatario señaló como ejemplo la producción minera, donde “Argentina sólo explota el 40 por ciento” y pidió a sus interlocutores que en “todo el potencial” que supone para las provincias cordilleranas.
En ese mismo sentido se preguntó si “no será hora de pensar si la Secretaría de Minería tendría que estar en alguna provincia minera” o la de pesca en una patagónica.
Después afirmó que Argentina está “creciendo a pasos acelerados” pero advirtió la necesidad de que ese “crecimiento llegue a todos”.
