Los cuerpos de los dos tripulantes del helicóptero hidrante que cayó este miércoles mientras combatía el incendio en cercanías de la localidad neuquina de Aluminé fueron rescatados ayer, tras la autorización de jueza federal de Zapala, Silvina Domínguez.
El secretario de Desarrollo Territorial y Ambiente de Neuquén, Jorge Lara confirmó que fueron retirados del lugar los cadáveres del piloto Carlos Rodríguez Santa Ana, oriundo de Capital Federal y del mecánico Francisco Escudero, de Villa Dolores, Córdoba.
También indicó que se brindó apoyo psicológico a los equipos de asistencia tras el trágico accidente que le costó la vida a los dos hombres.
La aeronave había sido contratada por el gobierno de Neuquén a la empresa “Helicópteros del Pacífico” que tiene su sede central en Temuco, Chile y una filial en Buenos Aires.
La empresa, en un comunicado, manifestó “su profundo pesar” por la muerte del piloto Carlos Rodríguez Santa Ana de Capital Federal y del mecánico Francisco Escudero, de Villa Dolores, Córdoba y expresó que la mayor preocupación “está en la familia de la tripulación de la aeronave, como así también del equipo en el lugar”.
Además se precisó que “el helicóptero contaba con los máximos estándares de mantenimiento conforme a la normativa de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y el piloto estaba habilitado por esa agencia y había recibido entrenamiento en Flight Safety, una empresa global especializada en capacitación aeronáutica”.
