Kelly Healey, una mujer de Gran Bretaña, tenía solo 30 años cuando su hija adolescente Skye Salter dio a luz a Bailey, que ahora tiene tres años.
“No tenía sentido gritarle a mi hija sobre el sexo seguro”, dijo la joven abuela.
En declaraciones a The Sun, dijo: “Nunca esperé descubrir que me convertiría en una abuela cuando aún tenía 20 años. Pero no tenía sentido gritarle a Skye sobre anticoncepción y sexo seguro. Lo hecho, hecho estaba”.
“Todo lo que pude hacer fue ofrecer amor y apoyo. Como madre, solo peleas con estas cosas. “Actúo como si tuviera poco más de 20 años, así que no se siente bien ser una abuela”.
“Mis amigos piensan que es gracioso que tenga un nieto. Siempre lo confunden con mi hijo”. Skye vivía con su madrastra y su padre en Cranford, al oeste de Londres, cuando descubrió que estaba embarazada en 2018.
Rápidamente fue remitida al Hospital West Middlesex en Isleworth, donde le hicieron una ecografía y los médicos revelaron que ya tenía 36 semanas y cuatro días de embarazo.
La adolescente había sido sexualmente activa y se hizo la prueba por precaución antes de pedir cita para colocarse el DIU. Allí descubrió que, con 14 años, estaba embarazada. Luego, nació su hijo Bailey sin complicaciones.
La familia fue objeto de duros cuestionamientos en las redes sociales, sobre todo apuntaron contra Kelly, la madre de la joven adolescente. Le cuestionan no haber hablado con Skye sobre los cuidados sexuales y los métodos anticonceptivos.
