YPF creció al calor de Comodoro Rivadavia. Su vida, su crecimiento, su evolución y su desarrollo se dio en esas áridas y frías tierras por aquellos años de la década del 20, cuando Hipólito Yrigoyen decidió fundar Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF).
La petrolera con control mayoritario estatal se crío en Chubut. Comodoro Rivadavia le dio todo lo que es hoy: Educación, amigos, arraigo y crecimiento personal.
Sin embargo, la historia de cómo nació y creció la compañía parece no formar parte de la memoria social y empresarial de YPF.
Chubut dejó de ser un negocio para YPF. Las inversiones y el traslado de la sede regional sur emplazada en Comodoro Rivadavia a Las Heras, provincia de Santa Cruz son un fiel reflejo. Levantó sus cosas y, en un mero acto administrativo, rompió un romance de 100 años que le había dado todo a la petrolera.
Seguramente, para YPF no sea un negocio apostar a Chubut. Los yacimientos maduros que llevan 115 años de explotación no otorgan las utilidades que busca la firma y su conducción. Pero por respeto y, una pizca de moral, YPF debería hacer los esfuerzos necesarios para mejorar sus inversiones y seguir apostando a Chubut. Es que 100 años de romance, deberían ser suficientes para, al menos, intentarlo.

¿Es lógico que YPF derrame casi la totalidad de su capacidad económica y financiera en Vaca Muerta? Desde una mirada empresarial, sí. Desde un paradigma social y de revisionismo histórico, quizás debería esforzarse, aunque sea, un poco más.
Trazando una analogía, la política energética de YPF en Chubut es la de “reparto de pelotas” en estaciones de servicios; mientras que en Añelo aplica el dogma del portafolio repleto de dólares.
La política en Chubut es la de repartir las famosas pelotas y tener todo ordenado en los conocidos “free shop” Full de YPF, mientras que en Añelo, la política es la del capitalismo voraz y la inversión sin precedentes,
LAS INVERSIONES EN CHUBUT Y VACA MUERTA EN LOS ÚLTIMOS 10 AÑOS
Las matemáticas son una ciencia exacta y, como tal, no solo son irrebatibles, sino que muestran con crudeza una realidad inconfundible.
En Chubut, las inversiones entre los siete años que comprenden 2015 y 2021, YPF invirtió en la provincia que la vio nacer y le dio todo, un total de u$s 1.547 millones.
Para tener una noción real de la política de distribuir pelotas de fútbol en Chubut y volcar todo su potencial económico y financiero en Neuquén, YPF invertirá solo en 2022 en el yacimiento estrella de Vaca Muerta un total de 1.600 millones de dólares.

El análisis no tiene analogías. En un año, YPF invertirá en Vaca Muerta lo mismo que en los últimos siete años en Chubut.
Para aportar más presiones, es necesario poner la lupa en las inversiones durante la última década que realizó YPF, año por año, en la Cuenca del Golfo San Jorge y Vaca Muerta.
El dato duro y rígido, pero por eso no menos contundente, detalla que YPF invirtió en Chubut durante la última década 2.249 millones de dólares, frente a los 15.747 millones en los tres bloques estrellas de YPF en Vaca Muerta: Loma Campana, La Amarga Chica y Bandurria Sur, los tres núcleos duros del shale gas en el país.
La diferencia de inversión de YPF entre los yacimientos geológicos de Chubut y Añelo es la friolera suma de 13.500 millones de dólares.
En el desglose año por año, YPF invirtió en Chubut en 2013 u$s 327,6 millones frente a los u$s 1.175 en Vaca Muerta.
En 2014, el derrame de fondos en Chubut de la petrolera de bandera fue de u$s 373,9 millones contra los u$s 1.981 millones en Neuquén.
En 2015, último año de Cristina Fernández de Kirchner como presidenta de Argentina, la empresa petrolera de control estatal efectuó la inversión más grande en los últimos 10 años tanto en Chubut como en Añelo: En Comodoro Rivadavia, desembolsó u$s 430,4 millones y en Vaca Muerta la cifra trepó a su máximo de u$s 2.109 millones.
Con la llegada de Mauricio Macri a Casa Rosada, la petrolera ingresó en una pronunciada curva descendente en materia de inversiones: Fueron u$s 243,1 millones en Chubut durante 2016 y u$s 1.398 millones en la conformación geológica de Vaca Muerta.
En 2017, continuó el proceso de desinversión en ambos yacimientos: YPF derramó u$s 181 millones en Chubut y u$s 1.099 millones en Neuquén.

Al año siguiente, la compañía de combustibles invirtió en su yacimiento de Comodoro Rivadavia un total de u$s 175,8 millones frente a los u$s 1.083 millones de Vaca Muerta. Fue el peor año de la última década, exceptuando 2020, año en el que se desató la pandemia y congeló los planes de inversiones de todas las operadoras.
En 2019, las inversiones repuntaron en ambas cuencas: En la del Golfo San Jorge treparon a u$s 249,4 millones y en la neuquina ascendieron a los 2.000 millones de dólares.
En 2020, la pandemia trastocó todas las proyecciones de la compañía: Los desembolsos en Chubut bajaron a u$s 103,4 millones, mientras que en Vaca Muerta las simulaciones habían sido de u$s 1.800 millones, aunque la inversión real fue drásticamente menor.
La flexibilización en las actividades en 2021 permitió retomar “cierta normalidad”. En la Cuenca del Golfo San Jorge la operadora de bandera desembolsó u$s 164,3 millones mientras que en Añelo dejó un derrame de fondos de 1.502 millones de dólares.
Durante este año, YPF pronosticó u$s 292 millones en Chubut y u$s 1.600 millones en Vaca Muerta. En este último caso, desde la compañía aseguraron que los pronósticos no solo se cumplirán, sino que, además, podrían ser más altos.
| Inversión en Chubut | Inversión en Vaca Muerta |
| 2013 | u$s 327,61 | u$s 1.175 millones |
| 2014 | u$s 373,98 | u$s 1.981 millones |
| 2015 | u$s 430,45 | u$s 2.109 millones |
| 2016 | u$s 243,14 | u$s 1.398 millones |
| 2017 | u$s 181,01 | u$s 1.099 millones |
| 2018 | u$s 175,82 | u$s 1.083 millones |
| 2019 | u$s 249,40 | u$s 2.000 millones |
| 2020 | u$s 103,46 | u$s 1.800 millones (*) |
| 2021 | u$s 164,33 | u$s 1.502 millones |
| 2022 | u$s 292 millones | u$s 1.600 millones |
LUGARES PARA LA FOTO (Y EL SUELDO)
Esta disparidad en las inversiones entre una cuenca y otra, apenas registró el alzamiento de algunas voces críticas.
En Chubut, uno de los pocos que levantó la voz contra las políticas de inversiones de YPF fue el secretario general del Sindicato del Petróleo y Gas Privado del Chubut, Jorge “Loma” Ávila. El resto, todo bijouterie y declaraciones políticas de acuerdo a quién gobernaba el país.
Pero hay un lugar clave en el directorio de YPF que le corresponde a la provincia del Chubut que no nunca fue ejercido con compromiso y en defensa de los intereses de la Provincia.

Han pasado varios directores por Chubut en la compañía petrolera de bandera sin ningún tipo de resultados, aunque con sueldos suculentos por encima del millón de pesos por mes.
Entre los últimos directores pasaron Oscar Crettini, Néstor Di Pierro y Horacio Forchiassin. Sin recaer sobre estos exfuncionarios y actuales, lo cierto es que se desconocen gestiones en política de inversiones de YPF en Chubut. Se ha transformado en un sillón cómodo con algunos beneficios, por ejemplo, el salarial.
El compromiso de todos los directores por Chubut en el directorio de YPF podría haber sido mayor. O por convicción o por todo lo que le brindó Comodoro Rivadavia a la petrolera de bandera.
Pero nadie alzó la voz. Desde las comodidades que otorga el cargo, se limitaron a participar de un puñado de reuniones del directorio, casi como un formalismo.
