La ciudad, cabecera de la comarca petrolera de la cuenca del Golfo San Jorge, recibió “130 milímetros en 36 horas, un registro solo superado por las inundaciones del 2017 que aún recordamos” dijo Luque.
El jefe comunal, en diálogo con Télam, aseguró que estuvo en contacto de “manera permanente” con Gabriel Katopodis (ministro de Obras Públicas de Nación), quien desde un primer momento se puso a disposición como en general ocurrió con el gobierno nacional”.
Ratificó que “vamos a enviar un proyecto al concejo deliberante para que nos aprueben la emergencia climática y a partir de ahí gestionar obras que no podemos afrontar con recursos propios, porque estimamos que en total la inversión debe rondar los 10.000 millones de pesos”.
El intendente recordó que “durante estos años de gestión ejecutamos obras por unos 700 millones que mejoraron claramente el escurrimiento, pero necesitamos otro tipo de infraestructura al que no podemos hacer frente si no es con fondos nacionales o provinciales”.
También, Luque agradeció al personal del Ejército Argentino que “se desplazó desde la localidad de Río Mayo y en tiempo récord instaló un puente Bailey (estructura portátil) para unir al barrio Los Arenales que había quedado aislado porque el arroyo La Mata creció y el caudal que arrasó con el puente que estaba”.
“Eso no fue una tragedia de casualidad, porque las rocas cayeron en horas de la madrugada cuando el tránsito era muy escaso”, explicó Luque.
La ciudad, con una población cercana a los 250.000 habitantes, fue recuperando su ritmo cotidiano desde ayer por la tarde y restableciendo los servicios como el transporte urbano de pasajeros en todos sus ramales.
