La agenda que Massa llevará adelante mañana en Brasilia contempla también un encuentro con el canciller del país vecino, Mauro Vieira.
En esos encuentros se avanzará en los detalles de un acuerdo para que las importaciones provenientes de Brasil se puedan pagar a través de yuanes disponibles del swap acordado con el gigante asiático.
Esta ingeniería propuesta por el Gobierno de Brasil tiene dos ventajas: por un lado mantener el ritmo de los ingresos de insumos brasileños que son esenciales para la industria nacional; y por otro, la optimización de los recursos en dólares disponibles en el Banco Central.
Massa estará acompañado, entre otros funcionarios, por el secretario de Industria, José Ignacio de Mendiguren, y el embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, que se ocupó durante la última semana de armonizar las agendas.
Massa adelantó la posibilidad de cerrar un acuerdo con Brasil en este sentido durante la conferencia de prensa brindada en Washington el miércoles pasado, cuando anunció el desembolso de US$ 7.500 millones por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI) tras la aprobación de la quinta y sexta revisión del acuerdo con el organismo multilateral.
“Estaremos viajando a Brasil para aliviar aún más el procedimiento de utilización de reservas, en un momento que tenemos que cuidarlas”, dijo Massa en esa oportunidad.
Por su parte, del lado del Gobierno brasileño, el ministro Haddad adelantó que el mecanismo que se empleará es a través de una conversión directa del yuan al real por parte del estatal Banco do Brasil, por un total de hasta 140 millones de dólares.
“Los exportadores de Brasil pueden tener algún flujo de ventas de sus productos con 100% de garantía. Para Brasil, no hay problema, porque la tasa de cambio se hará con el yuan por real y esto también le asegura al Tesoro Nacional que no hay riesgo de incumplimiento”, dijo Haddad durante una conferencia que brindó en Johannesburgo, Sudáfrica, a mediados de la semana pasada, en un aparte de la cumbre de los países que conforman los Brics.
Argentina es el tercer socio comercial de Brasil después de China y Estados Unidos pero a diferencia de los dos primeros es el principal comprador de productos industrializados.
El acuerdo de ambas nacionales se formalizará en el marco de la flamante incorporación de la Argentina al grupo de economías emergentes Brics, que integran Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica.
