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Titulares

COLUMNA POLÍTICA

Torres robustece su armado político a nivel nacional, regional y provincial: Se planta ante Nación, construye liderazgo en la Patagonia y suma intendentes de otros espacios

En menos de seis meses de gestión, el gobernador de Chubut ya sumó media docena de jefes municipales que en las últimas elecciones participaron en otros espacios políticos. La construcción del liderazgo, la Patagonia como foco de poder y una Provincia que está permanentemente en la vidriera nacional ya no por la corrupción o la falta de clases.

El mandatario de Chubut, Ignacio Torres, libró en los más de cinco meses de gestión batallas en los dos principales frentes: Construcción política a nivel nacional y provincial.

El modelo que aplica es totalmente disruptivo: Un joven de 36 años que ya fue diputado nacional, senador, es gobernador, su discurso es sólido, su oratoria y alocución penetran, le puso fin a una crisis educativa que se extendió por más de cuatro años, le puso un freno a la toma de deuda, logró que la Patagonia tenga centralidad y hasta logró el arribo del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, un kirchnerista de paladar negro.  

CONSTRUCCIÓN POLÍTICA EN EL PLANO NACIONAL

Desde el plano político nacional, en febrero, cuando recién habían pasado 60 días de estar al frente del Ejecutivo chubutense, abrió un osada, pero efectiva guerra nada más ni nada menos que contra el presidente de la Nación, Javier Milei, quien posee altos índices de aceptación.

Sin vacilar, avisó que cortaría el grifo del gas y el petróleo y así frenar el abastecimiento y las exportaciones. En el medio, recibió apoyo de todos los gobernadores del país, salvo de uno solo: Osvaldo Jaldo de Tucumán, quien negociaba con Milei un paquete de fondos por problemas económicos y financieros.

Torres y Milei se cruzaron fuertemente por recortes y retención de fondos.

Pero el capítulo no finalizó ahí. En forma inmediata accionó en la justicia federal para frenar fondos retenidos por Nación en concepto de Coparticipación Federal de Impuestos por una deuda millonaria que el gobierno anterior de Chubut mantenía con el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial.

La justicia le dio la razón y ordenó en forma inmediata cesar con la retención indebida de fondos. También se trenzó con Nación por los recortes en materia educativa y por los subsidios al transporte.

No solo salió ileso de esa “batalla” política contra Milei y Nación, sino que robusteció su imagen política, a tal punto que las principales consultoras que miden la aceptación de todos los gobernadores, lo ubicaron en el mes de junio como el segundo mejor mandatario de Argentina en cuanto a imagen positiva.

Toda esa “guerra política” le dio vidriera, pantalla en los principales medios nacionales y, como hace mucho tiempo no ocurría, insertó a Chubut en la agenda nacional como una provincia que reclama lo que cree que le corresponde, saliendo de la lógica que predominó en los últimos tiempos vinculados a causas de corrupción, a la falta de clases, al amargo capítulo de la minería y a los destrozos que dejó y al conflicto gremial permanente.

SEGUNDO A NIVEL NACIONAL

Torres, consolidó una imagen positiva del 64 por ciento en el último sondeo de junio realizado por CB Consultora, quedando solo a menos de dos décimas de Maximiliano Pullaro de Santa Fe, que lidera el ranking con una aceptación del 64,2% de aceptación.

Desde la pelea con Javier Milei por la judicialización de fondos coparticipables, Torres no paró de crecer. El ranking que realiza mensualmente la encuestadora, lo ubicó en junio en el segundo lugar entre los mandatarios provinciales con mejor imagen.

El gobernador de Chubut quedó segundo a nivel nacional entre los mandatarios con mejor imagen positiva de Argentina.

El gobernador de Chubut cerró en el puesto N° 2 entre los mandatarios con mayor aceptación: La imagen positiva fue del 64%, mientras que la negativa descendió a 31,2%.

En primer lugar se ubicó el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, con una imagen positiva del 64,2% y una negativa del 32,7%.

El puesto N° 3 fue para Osvaldo Jaldo de Tucumán, que de acuerdo a las cifras brindadas por CB Consultora en el mes de junio, quedó con 63,7 de imagen positiva y 34,2 de imagen negativa.

“GUERRA” TAMBIÉN EN LA INTERNA PARTIDARIA

Pero las “batallas” que liberó Torres no solo se dan en el plano “político ajeno”, sino también puertas adentro de Juntos por el Cambio.

Actualmente, el sello partidario no le quita el sueño a Ignacio Torres. El gobernador de Chubut cree que Juntos por el Cambio está desgastado. En 2019, Mauricio Macri perdió frente a Alberto Fernández; y en 2023, Patricia Bullrich quedó tercera y afuera del ballotage que disputaron Javier Milei y Sergio Massa.

Fueron dos golpes fuertes que generaron impacto puertas adentro. Sin embargo, Torres considera que el peor error que puede cometer Juntos por el Cambio es fusionarse con La Libertad Avanza.

Trazar una unión con el partido gobernante a nivel nacional provocaría que Juntos por el Cambio sea absorbido por La Libertad Avanza, una estructura política nueva y que tiene como resultado inmediato un triunfo claro en las elecciones presidenciales.

La posición de debilidad de Juntos por el Cambio frente al crecimiento del partido de Milei representa un escenario adverso. “Es crónica de una muerte anunciada”, indicaron a Metadata desde el sector de Torres.

Esta situación, llevó a Torres a pelearse abiertamente con la expresidenta del PRO a nivel nacional, Patricia Bullrich, quien además es ministra de Seguridad del Gobierno de Milei.

“Yo no me fusiono con el Gobierno nacional y si eso ocurriera, me voy del PRO”, dijo el gobernador de Chubut en una entrevista con La Nación+.

Y apuntó directamente contra la ministra, con quien había tenido un cruce previo vinculado exclusivamente a Chubut: “Yo no estoy para nada de acuerdo con lo que plantea Patricia Bullrich de fusionar el PRO con el Gobierno, porque cuando un espacio pierde la capacidad y la vocación de poder, se desgrana, no tenés formas de construir”.

Anteriormente, Torres tuvo un fuerte cruce con Bullrich, que terminó siendo tendencia y generando un efecto rebote que favoreció a Chubut. Fue cuando la ministra de Seguridad quedó ridiculizada tras una frase poco feliz.

Bullrich mezcló la minería con una zona que sufre cada vez la migración de sus pobladores y el guanaco. Todo en una misma frase. Los memes y los stickers no tardaron en llegar y comenzaron a circular por las redes sociales y los estados de WhatsApp.

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich y la desafortunada frase de “un millón de guanacos” en la zona de la Meseta chubutense.

Esta desafortunada frase, le valió a Chubut una gran promoción a nivel nacional y hasta llegó a medios internacionales. Torres aprovechó “la movida” y le dio trascendencia con el fin de potenciar el turismo en la provincia.

Sin embargo, puertas adentro, le recriminó fuertemente a Bullrich sus dichos, particularmente porque la minería es un tema de extrema sensibilidad en Chubut. Mauricio Macri ofició de “mediador” en el conflicto entre la ministra de Seguridad y el gobernador.

LA PATAGONIA EN EL CENTRO DE LA ESCENA

La utopía de construir “una Patagonia” con notoria centralidad en un mapa de verdadero federalismo comenzó en aquellos años cuando Macri era presidente de la Nación y Torres estaba a cargo de la Coordinación de la Mesa Patagónica.

El desafío se lo dio el entonces ministro del Interior, Rogelio Frigerio, aunque la utopía quedó a mitad de camino, principalmente por la magra mirada federal que tenía Macri de las provincias patagónicas.

En ese entonces, no hubo grandes resultados y para el propio Torres fue una materia pendiente.

Por eso, tras ganar la gobernación de Chubut por poco más de 6.000 votos, Torres reflotó aquella utopía de consolidar una Patagonia gravitante, pero esta vez, desde una posición con mayor poder de fuego.

Torres junto a los gobernadores Patagónicos Rolando Figueroa (Neuquén); Alberto Weretilneck (Río Negro), Sergio Ziliotto (La Pampa); Claudio Vidal (Santa Cruz); y Gustavo Melella (Tierra del Fuego), fueron los responsables de frenar el primer intento de la aprobación de la Ley Bases en el Congreso de la Nación.

El primer gran revés político del Gobierno de Javier Milei fue otorgado por la Patagonia. A partir de ahí, Nación comenzó a tejer lazos más “federales” con los mandatarios sureños, entendiendo que eran clave para destrabar el paquete de leyes económicas y fiscales.

En el medio de eso, se gestó “Provincias Unidas del Sur” y “Declaración Puerto Madryn”, una cumbre que fijó los cimientos para que la Patagonia tenga cierta independencia del resto del país.

Los motivos de esta decisión son varios. El principal es que la Patagonia aporta a la economía nacional el 98% del gas, el 87% de petróleo, el 71 % de la energía eólica y el 27% de la energía de hidroeléctricas.

La sinergia entre los mandatarios Patagónicos es pocas veces vista, a pesar de que son de colores totalmente diferentes: Desde Juntos por el Cambio, a peronistas, kirchneristas y partidos provinciales.

CONSTRUCCIÓN POLÍTICA PROVINCIAL

El comienzo de gestión de Torres en Chubut estuvo centrado en una premisa ineludible e innegociable: La educación.

Después de la crisis educativa que vivió la Provincia durante los últimos cuatro años, con paros permanentes y con miles de jóvenes sin clases, a Torres le quitaba el sueño el inicio del ciclo lectivo.

Con eso, resolvería uno de los problemas estructurales, además de generar credibilidad política en un Gobierno recién iniciado y con severos problemas económicos y financieros.

El ciclo lectivo comenzó con plena normalidad y Torres se sacó un gran peso de encima. El problema educativo es día a día, pero las clases iniciaron sin sobresaltos después de varios años.

En simultáneo, fue tejiendo lazos con intendentes. Fortaleció vínculos con propios y comenzó a construir con ajenos.

Los primeros que aceptaron el compromiso de sumarse a las filas oficialistas fueron los intendentes de Lago Puelo, Iván Fernández; de Camarones, Claudia Loyola; de Río Senguer, Miguel Mongilardi; y de Las Plumas, Sergio Bowman.

En los últimos días, dos intendentes se subieron al “torbellino político” que lentamente va edificando Torres: Se trata de Gustavo Loyaute de Río Mayo y de Silvio Boudargham de Cholila.

Torres espera ansiosamente el reacomodamiento del Partido Justicialista en Chubut: El peronismo debe renovar autoridades y, a partir de ahí, como ocurre siempre en todos los partidos, quedarán heridos y reflotarán las internas.

Frente a ese escenario, desde la mesa chica de Torres ratificaron a Metadata que “ya tenemos las ambulancias listas” para rescatar “heridos políticos”.

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