La nueva Copa Davis constará de siete eliminatorias, que se jugarán en casa o de visita, dependiendo lo que arroje el sorteo, y clasificarán a un Final 8. El país restante, anfitrión de la definición, deberá cumplir con, al menos, uno de los siguientes requisitos: estar en el Top 50 del ranking de selecciones o tener un jugador entre los diez mejores del escalafón ATP en la modalidad de singles.
En cuanto a la modalidad de cada eliminatoria, cada cruce durará dos días: el primero contará con dos partidos individuales y, el segundo, con otros dos singles más el dobles. Con esta medida se busca reinventar la competencia y que los estadios ya no estén vacíos, lo que a la vez deja en manifiesto que el formato anterior fue un fracaso, con series interminables en septiembre que duraban seis días.
El presidente de la ITF, David Haggerty, celebró la determinación en busca de darle un impulso al torneo: “Facilitará el calendario de los jugadores inmediatamente y aumentará la participación e interés al llevar el tenis de clase mundial a más países”.
