El exjugador estaba conectado al respirador mecánico y luego de haber estado más de dos meses internado en terapia intensiva, finalmente la familia decidió desconectarlo del respirador. El “Loco” falleció tras dos meses internado por neumonía.
El parte médico emitido por el Hospital Pirovano señalaba que “en virtud a su estado de salud irreversible, sin posibilidad de recuperación, procederán al retiro de ventilación mecánica, en el transcurso del día”.
Desde hace un tiempo, Gatti padecía una compleja condición que incluía “neumonía e insuficiencia cardíaca y renal”, manteniéndolo en coma farmacológico y dependiente del soporte respiratorio. Su internación se prolongó por más de sesenta días, originada por una fractura de cadera que se complicó con una infección intrahospitalaria e insuficiencia renal.
