China se convirtió en la mayor base de aplicación de la fabricación inteligente en el mundo, al construir más de 7.000 fábricas inteligentes avanzada.
El viceministro de Industria y Tecnología Informática, Xin Guobin, enfatizó el logro, durante un discurso pronunciado en la Conferencia Mundial de Fabricación Inteligente 2025, que se celebra del jueves al sábado en Nanjing, capital de la provincia de Jiangsu, en el este de China.
China también lleva establecidas más de 500 plantas inteligentes de nivel de excelencia y 15 empresas fueron seleccionadas para la lista de cultivo de fábricas inteligentes de nivel pionero, a lo cual, según Xin, se arribó a través de medidas específicas del sector y un enfoque de cultivo gradual.
Las fábricas inteligentes son entornos de producción altamente digitalizados que utilizan sistemas interconectados para recopilar y compartir datos en tiempo real. Optimizan la eficiencia y mejoran la toma de decisiones.
Se basan en tecnologías como el Internet de las Cosas (IoT), la inteligencia artificial (IA) y la automatización avanzada para integrar mundos físicos y digitales, permitiendo una producción más flexible, adaptable y eficiente.

Impactan a la mano de obra al reducir la necesidad de personal en tareas repetitivas y de baja calificación, automatizándolas con robots y sistemas de IA, lo que permite a los trabajadores enfocarse en tareas de mayor valor como la supervisión, el análisis de datos, la toma de decisiones y la innovación.
Este cambio implica una transformación en las habilidades requeridas, lo que crea la necesidad de nuevos conocimientos en análisis de datos y manejo de tecnología avanzada.
