La situación del incendio en el Parque Nacional Los Alerces continúa siendo crítica y de alta complejidad. Así lo expresó Hernán Mondino, brigadista del área protegida, quien describió jornadas extenuantes y un escenario dinámico que obliga a redoblar esfuerzos para evitar que el fuego avance y eche por tierra el trabajo realizado durante días.
“Terminamos ayer a las 2:30 de la mañana y otros compañeros siguieron toda la noche para tratar de frenar el fuego y que no cruce la ruta, porque eso arruinaría todo lo que veníamos haciendo”, explicó Mondino. Según detalló, el combate contra el incendio no da tregua y la situación sigue siendo cambiante, lo que demanda presencia constante en el terreno.
El incendio —que algunos informes señalan como posiblemente intencional y que fue detectado por satélite con columnas de humo visibles desde comienzos de enero— se desarrolla en un área que integra bosque nativo andino patagónico, con especies como ciprés, ñire, coihue y lenga, y por su ubicación el fuego ha amenazado tanto zonas del parque como territorios circundantes.
Desde el punto de vista operativo, las condiciones climáticas altas temperaturas, baja humedad y vientos fuertes complican el combate contra el fuego, que se extiende por múltiples frentes y sectores de difícil acceso. Las autoridades han desplegado brigadistas, medios aéreos —incluidos aviones hidrantes y helicópteros con helibalde— y sistemas de monitoreo para contener el avance de las llamas.
