Las lluvias registradas en las últimas horas en el Parque Nacional Los Alerces aportaron un alivio parcial en el marco del incendio que afecta a la zona, aunque desde el operativo aclararon que no se trata de un respiro, sino de una oportunidad para reforzar las tareas en el terreno.
Ariel Rodríguez, integrante de la comisión normalizadora del Parque Nacional Los Alerces, explicó que el promedio de precipitación fue de alrededor de 5 milímetros. “Si bien esperábamos un poquito más, siempre viene bien”, señaló, al tiempo que remarcó que ese aporte permitió elevar el porcentaje de humedad y mejorar las condiciones de trabajo en la línea de fuego.
No obstante, Rodríguez advirtió que el parque tiene una gran extensión y que las lluvias no impactan de manera uniforme en todos los sectores. Además, indicó que la nubosidad actual y el importante plafón de nubes impiden la operación de los medios aéreos, lo que obliga a concentrar el esfuerzo en las tareas terrestres.
En ese sentido, precisó que el personal ya se encuentra distribuido en cada uno de los sectores asignados, cumpliendo con las tareas planificadas. Para las próximas horas se prevé alguna precipitación adicional, de menor intensidad, mientras que para mañana no se esperan lluvias.
El comportamiento del fuego sigue condicionado por el viento, que por la tarde incrementa su intensidad y puede reactivar algunos focos. “Estas oportunidades que tenemos son las que aprovechamos al máximo para consolidar la tarea”, afirmó Rodríguez en diálogo con Radio Chubut, quien subrayó que cada frente climático requiere una planificación constante.
Finalmente, explicó que tras la lluvia suele observarse vapor en el bosque, producto del contacto del agua con la madera y el suelo aún calientes, y recordó que precipitaciones de este nivel no siempre logran penetrar completamente en la vegetación. “No hay que bajar los brazos, hay que seguir trabajándolo”, concluyó.
