El presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, mantuvo esta semana una serie de reuniones en Shanghái en las que no solo avanzó en conversaciones para renovar el swap que vence en agosto y probablemente se firme para esa fecha, sino que también conversó con las autoridades del gigante asiático algunas medidas que impulsa desde su gestión, como el sistema de interoperabilidad para medios de pago.
El viaje de Bausili, que se extendió entre el domingo 7 y este sábado, tuvo como principal objetivo participar de un simposio organizado en conjunto por el Banco de Pagos Internacionales (BIS) y el Banco Popular de China (PBOC). Allí se realizó un panel compartido entre los representantes de los bancos centrales de la Argentina, Mongolia, Macedonia, Islandia y Hong Kong.
Más adelante, el titular del Banco Popular de China, Pan Gongsheng, se reunió individualmente con esos funcionarios, entre ellos Bausili. “Se intercambiaron puntos de vista sobre la situación económica mundial y la cooperación económica y financiera bilateral”, indicó el PBOC en un comunicado.
En ese encuentro también se avanzó en conversaciones sobre la renovación del swap, que la Argentina acordó hace 17 años y que vence el próximo 6 de agosto.
Según pudo saber TN, la negociación para extender ese convenio está encaminada, aunque no se cerró porque faltan completar instancias administrativas y burocráticas.
A raíz de eso, la expectativa es que la prórroga del intercambio de monedas con el gigante asiático se firme en agosto. El nuevo acuerdo no implicaría cambios sustanciales en las condiciones, sino que sería una extensión por otros tres años, como ocurrió en las renovaciones previas.
Actualmente, el entendimiento contempla un monto equivalente a unos 130.000 millones de yuanes o aproximadamente u$s 19.200 millones. De ese total, hay un tramo activo de u$s 5.000 millones que, durante la gestión de Alberto Fernández, se utilizó para pagar importaciones y cubrir vencimientos de deuda a organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y bonistas privados.
Sin embargo, según los últimos datos del balance del Banco Central, esos fondos adeudados se fueron reduciendo y quedarían por devolver unos u$s 675 millones.
