Álvarez Castellano descalificó los conocimientos técnicos de Núñez respecto a la exportación de productos marinos. Según el empresario, las afirmaciones del dirigente sobre la falta de procesamiento en tierra son erróneas: “Lo que está diciendo Luis Núñez es una burrada… es la burrada más grande que escucha este año” sentenció. Y explicó que la producción de cola de langostino congelada a bordo tiene como destino directo el mercado europeo: “Sale directamente para Italia. Es natural, el que la compra no la reprocesa, se la descongelan y la comen así los restaurantes”.
CRÍTICAS A LA GESTIÓN GREMIAL Y APORTES MILLONARIOS
El titular de CONARPESA se definió como el principal sostén económico del sindicato a través de las retenciones de sus empleados, cifrando sus aportes en “300 millones de pesos todos los años”. A pesar de esto, denunció ser blanco constante de hostigamiento: “Encima que soy el mejor cliente me basurea”.
Álvarez Castellano fue tajante al comparar su gestión con empresas que han quebrado siguiendo las líneas del sindicato: “Los que le hicieron caso son Alpesca y todas esas compañías que están todas fundidas. Yo soy exitoso porque no hago lo que él dice”.
MODERNIZACIÓN Y SALARIOS PROYECTADOS
Respecto a la demora en la contratación de personal temporario, el empresario justificó la situación por las obras de infraestructura que lleva adelante en Rawson y Puerto Madryn. Su objetivo, asegura, es aumentar la eficiencia para mejorar los ingresos de los trabajadores: “Estamos a full trabajando en todas las plantas para que en vez de hacer 5 o 6.000 cajones vamos a ver si podemos meter 7 u 8.000 y que los operarios se lleven entre 6 y 8 millones al mes”.
DISPUTA LEGAL Y FUTURO DE LAS INVERSIONES
Álvarez Castellano recordó que el dirigente lo llamó públicamente “narcotraficante” y “explotador”, y aseguró que Núñez evitó una demanda por calumnias refugiándose en su posición: “Se amparó en los fueros sindicales porque no da la cara”. El empresario fue contundente: “Le estoy esperando en los juzgados”.
Finalmente, ratificó que mantendrá su plan de inversiones, que incluye la licitación de permisos para poteros y la adquisición de un “barco de 1.000 toneladas” para procesar unas 600 toneladas anuales. No obstante, lanzó una última advertencia al dirigente gremial: “Que se quede tranquilo Luis que no lo voy a hacer donde él esté… no le voy a llevar yo trabajo a Luis para que él vaya presumiendo”. Finalmente afirmó que estos conflictos son parte del “folclore” anual y que no se dejará intimidar: “A mí no me calla nadie”
