El gobernador de Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, volvió a posicionarse entre los mandatarios provinciales con mejor valoración del país, según el Ranking Interprovincial de Gobernadores elaborado por la consultora CB Global Data correspondiente a julio de 2026.
El estudio, realizado entre el 1 y el 4 de julio sobre una muestra superior a los 24.000 casos en todo el país, ubica a Torres en el quinto lugar del ranking nacional, manteniéndose dentro del grupo de los ocho gobernadores con mejor imagen.
En la provincia se relevaron 967 entrevistas, con un margen de error estimado de entre 2,9% y 3,3%. Los resultados muestran que el mandatario provincial alcanza una imagen positiva del 52,7%, integrada por un 22,9% de opiniones “muy buenas” y un 29,8% de valoraciones “buenas”.
En tanto, el nivel de imagen negativa se ubicó en el 44%, distribuido entre un 22,1% de opiniones “muy malas” y un 21,9% de “malas”. Además, el 3,3% de los consultados respondió que no sabía o prefirió no contestar.
Si bien el informe refleja una leve disminución respecto de junio, cuando Torres registraba un 53% de aprobación, esa variación no modificó su ubicación en la clasificación nacional, donde conserva el quinto puesto.
El ranking nacional
El primer lugar del relevamiento corresponde al gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, con una imagen positiva del 55,3%. Lo siguen Osvaldo Jaldo, de Tucumán, con el 54,8%, y Rolando Figueroa, de Neuquén, con el 53,5%, completando el podio.
En el grupo de mandatarios con niveles intermedios de aprobación aparecen, entre otros, Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Martín Llaryora (Córdoba), ambos con porcentajes superiores al 48%.
En el otro extremo de la tabla se ubican Ricardo Quintela (La Rioja), con el 43% de imagen positiva; Gildo Insfrán (Formosa), con el 43,6%; y Axel Kicillof (Buenos Aires), con el 43,9%, quienes ocupan los últimos lugares del ranking.
De acuerdo con el análisis de CB Global Data, los resultados reflejan que varios gobernadores mantienen altos niveles de respaldo dentro de sus provincias, aun en un contexto nacional marcado por la fragmentación política y las dificultades económicas. En ese escenario, la gestión local y la defensa de los intereses provinciales continúan siendo factores determinantes en la valoración de los mandatarios.
