El intendente de Río Senguer, Miguel Mongilardi, se refirió a la situación de Rodolfo Dionisio Halk y Sandra Nélida Morales, quienes permanecen en un sector de tierras fiscales ubicado a más de 100 kilómetros de la localidad, dentro del área del Parque Municipal Shoonem.
El jefe comunal señaló que la situación genera una preocupación adicional debido a la edad de los ocupantes y a las condiciones climáticas de la zona durante el invierno. Sin embargo, remarcó que el Estado tiene la obligación de proteger el territorio y recordó que el sector forma parte de un área protegida declarada en 2013, antes de la llegada de los actuales ocupantes.
Mongilardi explicó que el Parque Municipal Shoonem comprende unas 148.000 hectáreas y que allí existen restricciones específicas, entre ellas la prohibición de acampar e ingresar con vehículos. En ese sentido, cuestionó las modificaciones realizadas en el camino de acceso, al advertir que facilitarían el ingreso de vehículos, cuatriciclos y otras personas a un sector que debe ser preservado.
El intendente destacó además el trabajo que se viene realizando para proteger al huemul, especie que tiene presencia en esa zona. “Estamos tratando de regularizar a todos los ocupantes que hay en la zona”, sostuvo, al remarcar que desde el comienzo de su gestión se establecieron límites dentro del parque.
Avance judicial
Respecto de la causa por la ocupación, Mongilardi indicó que el Juzgado de Sarmiento había dispuesto el desalojo y la restitución de las tierras a su propietario, la Municipalidad de Río Senguer. La resolución fue apelada y el expediente pasó a Comodoro Rivadavia.
Según explicó, luego de la feria judicial la Cámara se declaró incompetente y determinó que el caso debe ser tramitado ante el fuero contencioso administrativo, creado en la provincia a partir del 1° de octubre de 2023.
El intendente expresó su expectativa de que el nuevo organismo ratifique la decisión de desalojo y que la definición llegue antes del próximo verano.
Mongilardi también rechazó las versiones que vinculan el conflicto con una supuesta venta de tierras de la Patagonia a inversores privados o extranjeros. “Nada que ver”, afirmó, y remarcó que se trata de una reserva municipal en la que están prohibidas operaciones de ese tipo.

Preocupación por el bosque
El jefe comunal cuestionó además el argumento de que se trata de personas jubiladas sin sustento y sostuvo que, de acuerdo con lo observado en el lugar, existiría una actividad vinculada al alojamiento turístico.
En ese contexto, mencionó la instalación de un domo que, según relató, comenzó a construirse durante los primeros meses de su gestión. La Municipalidad intervino para impedir que la ocupación continuara extendiéndose dentro del territorio.
Finalmente, Mongilardi manifestó especial preocupación por el impacto que la situación pueda tener sobre la zona boscosa. Recordó un episodio en el que, según su relato, fue increpado de manera agresiva durante una intervención municipal para desarmar el domo.
“Yo lo que le temo es a que hagan algo en el bosque”, advirtió el intendente, quien insistió en la necesidad de resolver la situación y reforzar la protección de un área considerada estratégica para la conservación ambiental.
