El torneo, que se disputará en Nueva York entre el 23 de agosto y el 13 de septiembre, repartirá un total de 108 millones de dólares, la cifra más alta en la historia del tenis. El monto representa un incremento del 20% respecto del dinero distribuido en la edición del año pasado.
Los campeones de los cuadros individuales masculino y femenino recibirán 5,5 millones de dólares cada uno, lo que supone una suba del 10% en comparación con 2025. Se trata, además, del premio más elevado de la historia para un campeón de singles en un Grand Slam.
La mejora también alcanzará a quienes queden eliminados en las primeras instancias. De acuerdo con los organizadores, los jugadores que pierdan en la primera ronda recibirán 140.000 dólares, un monto que representa un aumento del 27% y constituye también un récord entre los cuatro grandes torneos del tenis.
El anuncio de la nueva estructura de premios se produjo poco después de que los cuatro Grand Slam comunicaran la creación de un Consejo de Jugadores del Grand Slam, una iniciativa destinada a otorgar mayor participación a los tenistas en diferentes decisiones vinculadas con el circuito.
Entre los temas que estarán bajo consideración del nuevo organismo se encuentra precisamente la distribución de los premios económicos, en un contexto de creciente debate sobre la participación de los jugadores en los ingresos generados por los principales torneos.
Con esta nueva bolsa, el US Open vuelve a marcar un récord económico y se prepara para recibir a las principales figuras del tenis mundial en Nueva York.
