Ulises Santiago Andia, un joven de 23 años, fue imputado por el robo de un automóvil y el intento de sustracción de una motocicleta, ocurridos durante la madrugada del sábado 26 de septiembre en la zona céntrica. El automóvil pertenece a un jugador del Club Social y Deportivo Madryn y fue recuperado en Trelew.
El propietario había dejado su Ford Focus estacionado en calle 28 de julio, entre Mitre y 25 de mayo, en la zona céntrica de la ciudad, con las llaves colocadas mientras realizaba compras en un kiosco. El imputado aprovechó el descuido para apoderarse del vehículo y darse a la fuga. La situación quedó registrada en cámaras de seguridad.
El conductor dio aviso inmediato a la Policía y horas después, el vehículo fue localizado en el barrio INTA de Trelew. Minutos más tarde, un joven se acercó al automóvil y cuando se fue a subir fue detenido. Al identificarlo, los efectivos constataron que tenía entre sus prendas las llaves originales del Ford Focus. El joven fue trasladado a Puerto Madryn para ser puesto a disposición de la Justicia.
Durante las averiguaciones realizadas por la Fiscalía también se estableció que, antes de la sustracción del automóvil, el mismo joven habría intentado llevarse una motocicleta estacionada en avenida Roca y Belgrano. Al no lograr ponerla en marcha, la abandonó a las pocas cuadras.
En la audiencia de control de detención, la Fiscalía le imputó “robo agravado por ser vehículo automotor dejado en la vía pública en concurso con hurto de automotor dejado en la vía pública” y solicitó la prisión preventiva, fundamentando el pedido en los antecedentes procesales del imputado. Según se informó, el joven registra ocho causas en trámite, cuatro de ellas en etapa previa al juicio con acusación presentada, y fue declarado nueve veces en rebeldía, cuatro de ellas en el marco de una de esas causas.
Al analizar la situación procesal, la jueza María Alejandra Hernández consideró que se encontraba vigente un peligro de fuga. Sin embargo, entendió que no resultaba necesario disponer la prisión preventiva, por tratarse de una medida de especial gravedad.
Por ese motivo, la magistrada dispuso que el imputado continúe el proceso en libertad, sujeto a distintas medidas de coerción, entre ellas la prohibición de contacto y la prohibición de salir de la ciudad.
