Lionel Messi tuvo su último baile con la Selección argentina. Convirtió un penal en la goleada 3-0 sobre Benín y, frente a un Monumental repleto, dijo sus últimas palabras vistiendo la camiseta de la Albiceleste. En una de las tribunas estaban su esposa Antonela Roccuzzo, y sus hijos Thiago, Mateo y Ciro, emocionados por el discurso del capitán.
Nadie pudo contener las lágrimas. Incluso sus hijos, Mateo, Ciro y, sobre todo Thiago, rompieron en llanto mientras su padre agradecía tantos años de alegrías con la Selección argentina. Antonela también se mostró conmovida por las palabras de su esposo.
Luego, cuando la familia fue hasta el centro del campo, donde se encontraba el astro rosarino, Thiago no pudo ocultar su emoción y se largó a llorar en los brazos de su papá. La imagen fue capturada por las cámaras de la transmisión oficial y quedó inmortalizada en la retina de los fanáticos.
Todo el Monumental, sin excepción, le dio su último adiós a Lionel Messi. Las imágenes de las lágrimas de propios y ajenos mezclaron felicidad con nostalgia, emoción con tristeza. Pero, ante los ojos del mundo, se despidió el Diez, el capitán. La “Pulga”, ese rosarino que, tal como él indicó, ahora será un fanático más de la Albiceleste.
