La jueza de distrito Consuelo Marshall basó su rechazo en la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, que entre otras cuestiones garantiza la libertad de expresión en el país, informó el sitio especializado The Hollywood Reporter.
Estrenada en 2019 con el protagónico de Meryl Streep como una viuda engañada por las trampas del sistema financiero, “La lavandería” fue rápidamente objeto de la crítica por parte de los exasesores de varios millonarios.
Los demandantes alegaban que la cinta presenta a Mossack y Fonseca, respectivamente interpretados por Gary Oldman y Antonio Banderas, “como abogados despiadados e indiferentes, que están involucrados en lavado de dinero, evasión de impuestos, sobornos y/u otras conductas criminales” y que utiliza sus nombres reales de forma “difamatoria”.
Sin embargo, para la jueza norteamericana “no hay razones para que el espectador del filme lo interprete como transmisión de ‘afirmaciones de hechos objetivos'”, lo que se apoya en el mensaje al final de la película en el que se dice que “está ficcionalizada para dramatización y no pretende reflejar cualquier persona o historia real”.
