El verano que sufrió España en 2022, el año más caluroso en un siglo, causó más de 350 muertes por golpes de calor y deshidratación, y fue determinante en el aumento del 20,5% de la tasa de mortalidad, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística (INE) del país europeo.
“De las causas de muerte relacionadas directamente con el calor destacaron el golpe de calor (122 casos, frente a los 47 de 2019) y la deshidratación (233, frente a 109)”, se precisó en el texto, según consignó la agencia de noticias AFP.
Respeto a esas más de 26.000 muertes adicionales del verano, muchas se dieron “en patologías crónicas previas consideradas de riesgo ante situaciones de altas temperaturas”, como las “enfermedades hipertensivas (que aumentaron un 36,9%), la diabetes (un 31,2%) y el trastorno senil y presenil (un 19,8% más)”.
El año 2022 fue el más cálido en más de un siglo, como mínimo, desde al menos 1916, según informó la Agencia Estatal Meteorológica (Aemet), con 35 récords de días calurosos y un verano en el que se sucedieron las olas de calor.
El informe del INE coincide con la primera ola de calor que sufre España este verano, que mantiene este martes temperaturas superiores a 40 grados en el sur del país, donde un hombre de 47 años falleció el sábado por un golpe de calor.
