Para esto, se realizan controles en todas las cisternas de agua potable y en el cargadero donde se abastecen los camiones que cargan agua potable. También de forma periódica se ejecutan controles sobre la red en distintos puntos de la ciudad, lo cual garantiza la calidad del agua desde el inicio en los procesos de potabilización y transporte, hasta que se distribuye en todos los usuarios.
El código alimentario argentino establece que “el agua potable de suministro público no deberá contener substancias o cuerpos extraños de origen biológico, orgánico, inorgánico o radiactivo en tenores tales que la hagan peligrosa para la salud. Deberá presentar sabor agradable y ser prácticamente incolora, inodora, límpida y transparente.”
Por lo que tanto la tarea del personal del laboratorio de la planta potabilizadora como el personal de control y mediciones de calidad en la ciudad, asegura la calidad del agua potable que llega a cada uno de los hogares de Puerto Madryn.
